Los medios de comunicación tenemos la culpa de que cuando ustedes leen o escuchan el verbo custodiar piensen siempre en esa manida frase de que «el detenido salió custodiado por los agentes». Pero lo cierto es que si consultan la Real Academia Española comprobarán que custodiar significa «guardar con cuidado y vigilancia». Y a ese mejor sentido del término es al que se dedican todos los días del año los policías, en un servicio público de «guardar con cuidado» al ciudadano. Por eso su patrón es los Santos Custodios, y como suele ser habitual, la Policía Nacional lo celebró ayer con una misa e invitando a un pinchito a las autoridades, tradición que recupera tras un paréntesis de un año por aquello de los recortes y la austeridad.
Fue un auténtico acto social el que se celebró ayer en los salones del Liceo Casino. A la llamada del comisario José Manuel Lorenzo acudieron el alcalde, Tomás Fole; la presidenta del Puerto, Sagrario Franco, el capitán de la Guardia Civil Rancaño, el edil Cholo Dorgambide, el periodista Felipe Suárez y otros muchos representantes de la sociedad vilagarciana, como Javier Villaronga, Manuel Míguez, Joaquín Aguiño, Quinso García, Fernando Alonso y un largo etcétera.
Como es habitual, la Policía Nacional aprovechó para rendir homenaje a personas y entidades que colaboran en su labor. Tal y como anunció el secretario Emilio Redondo, este año se entregaron las placas conmemorativas al jefe de seguridad del Puerto, Manuel Viñas, y al Policía Local José Vilas, que coordina con los agentes nacionales los casos de violencia de género. Hubo un reconocimiento más, pero a distancia: la titular del Juzgado número 3 de Vilagarcía, Isabel Moreiras, que lleva los casos de violencia contra la mujer y que recibió la cruz al mérito policial en Pontevedra, en el acto que organizó la comisaría provincial. Los homenajeados en Vilagarcía agradecieron esa consideración. El jefe de seguridad del Puerto dijo con modestia que no lo merecía, que él solo hacía su trabajo. En cambio, el agente de la Policía Local José Vilas sí se consideró merecedor de la distinción, pero no por él, sino porque dijo recogerla en nombre de todos sus compañeros del cuerpo local.
A la espera de que la Subdelegación del Gobierno dé a conocer las estadísticas oficiales de criminalidad en el municipio, el comisario Lorenzo adelantó ayer que las cifras eran más o menos similares a las de años anteriores, «con alguna ligera subida en algunos aspectos y descensos en otros». En cuanto a los robos en casas que se están registrando últimamente, dijo que eran bandas itinerantes que no actúan solo en Vilagarcía, por eso había varias comisarías investigándolos.