Infiltrados

FIRMAS

13 sep 2013 . Actualizado a las 15:07 h.

Ayer vivimos en Vigo una lección de gran periodismo. Pescanova celebraba una trascendental junta general de accionistas. Pero su dirección decidió blindar el acto, vetando a los medios. El dispositivo de seguridad se anunciaba como el de la sede de la CIA en Langley.

Sin embargo, ocho periodistas asistieron a la junta en primera fila. Lo hicieron porque consiguieron que un grupo de inversores los acreditasen como accionistas. Así que allí estaba la prensa, cómodamente sentada, tomando notas de todo.

Gloria eterna a mis audaces compañeros, convertidos por un día en accionistas del congelado. Es para celebrarlo, sobre todo tras el bochorno periodístico de la candidatura de Madrid 2020. El entusiasmo injustificado, la ocultación del ridículo de las ruedas de prensa y la parcialidad absoluta presidieron la cobertura de semejante chapuza. Así que da gusto asistir a una lección de periodismo como la de ayer en Pescanova.