El relevo generacional en el recinto ferial

La Voz

FIRMAS

El perfil de los jóvenes que hace botellón en la explanada del recinto ferial dista también mucho de los asiduos al antiguo espacio del Campillo de Santa María. «Allí se veía desde adolescentes a gente de treinta o más años -cuenta un joven-, pero aquí lo que hay sobre todo es gente de instituto, chavalada, y mucha más en verano que en invierno».

Desde el cambio de ubicación, los universitarios también parecen haber abandonado el recinto ferial y prefieren reunirse y hacer vida social en los pisos de estudiantes antes de salir por las noches. «Nosotros dejamos de ir porque el ambiente era de yogurines», asegura Norberto, otro de los ex botelloneros. A falta de piso, los locales de la praza da Verdura son también otra alternativa para quienes han dejado de acudir al recinto ferial.