Los negocios acusan el corte en O Pedrido

Elena Silveira
Elena Silveira BERGONDO / LA VOZ

FIRMAS

CÉSAR DELGADO

La panadería Fiobre y el restaurante A Cabana, grandes damnificados por el desvío del tráfico en la ría de Betanzos

29 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El puente de O Pedrido conecta en tan solo unos minutos el concello de Bergondo con el de Miño. Sobre él circulan cada día miles de personas que vienen o van a trabajar a A Coruña y a Ferrol. Pero desde el pasado martes el puente está cerrado al tráfico debido a las obras de reforma de la carretera, la AC-164, y del propio puente, por lo que los conductores tienen que desviarse por Betanzos o bien pagar el peaje de la AP-9.

Hasta aquí no hay queja alguna, ya que los vecinos de Bergondo entienden que las obras son necesarias. Pero sí han puesto el grito en el cielo porque les está ocasionando graves perjuicios. En concreto, los residentes en el lugar de Fiobre critican que no se les informó adecuadamente del corte y que las barreras que impiden el paso a los vehículos han dejado completamente aislados los comercios, viviendas y centros de atención sanitaria que hay en la zona.

Diez euros de ingresos

Rosa Buyo, propietaria de la Panadería Fiobre, explica que el pasado jueves tuvo menos de diez euros de recaudación en la caja del despacho. «Despois do que estamos pasando coa crise, agora nos fan isto. Se hai que pechar ao tráfico a ponte, que a pechen, pero de forma que deixen un acceso sen atrancos para as vivendas, os comercios e as praias», reclama. También exige a la Xunta que informe mejor a los usuarios de la carretera sobre el corte de O Pedrido «con letreiros claros, máis grandes e con iluminación». «Con dicir que a ponte está pechada é suficiente, non faría falta poñer barreiras que impidan acceder á farmacia, aos comercios ou ao centro de recuperación», dice Rosa.

También para Manuel Casal, gerente del restaurante A Cabana, el cierre de O Pedrido ha supuesto un duro revés económico, sobre todo este fin de semana que comienzan las fiestas grandes en Miño. «Ya hemos tenido una cancelación y las mesas están vacías porque la gente ve el letrero de ??solo residentes?? y cree que no pueden llegar hasta aquí. Así que dan la vuelta», explica.

Desde el Concello de Bergondo explican que comparten la indignación de los vecinos y que ya han reclamado a la Xunta que instale nueva señalización. Ayer por la tarde, junto a la señal de «Solo residentes» se puso otra que reza: «Y playas».