La demolición de las terrazas se afrontará todavía después del verano
25 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Le costó arrancar, pero la mejora del área de rehabilitación integral de Vista Alegre está tomando velocidad. Prácticamente media docena de edificios están cubiertos actualmente por andamios en intervenciones de mejora de elementos comunes e instalación de ascensores, de los que carece la mayor parte del polígono. Cinco edificios ya se han dotado de ellos aprovechando las ayudas públicas vinculadas a la declaración de esta zona como área de rehabilitación integral. Otros cinco están en obras y un sexto con la solicitud ya en marcha.
Suman 11 inmuebles de un total de 33, un tercio exacto, lo que no parece estar mal después del tiempo que llevó arrancar el programa. Aun así queda trabajo por delante. Mucho, según el presidente vecinal, Antonio Puga. «Pero todo es empezar», afirma. Y así parece a la vista de la actividad que se observa ahora en un barrio que no solo está pendiente de la iniciativa particular de sus residentes para mejorar, y de forma sustancial, la calidad de vida en sus inmuebles. El Concello también tiene en cartera la mejora de su urbanización, con la remodelación de varias calles y la introducción de cambios que las hagan más amables para los peatones.
Pero el gran cambio estructural y estético, aparte de la renovación que ya están ofreciendo los edificios sobre los que se ha actuado, llegará con la eliminación de las terrazas que unen estos bloques y que han sido siempre un foco de humedades, aparte de restar visibilidad. Esos son algunos de los problemas con los que han convivido los residentes de la zona y que se resolverán en los próximos meses. No será en el verano, como preveía el Concello, aprovechando el buen tiempo. El proyecto reurbanizador está sin aprobar, pendiente de subsanar algunos desajustes respecto a las redes de las empresas suministradoras, con lo que la obra difícilmente se licitará para el período estival, asumen en Raxoi.
Pero una vez que se resuelva su adjudicación, la demolición habrá de afrontarse ya. No podrá esperar por una climatología favorable. El programa tiene financiación comunitaria y «non pode depender das condicións climatolóxicas», afirman desde el área de Urbanismo, que cifra en un millón y medio de euros el importe de las actuaciones reurbanizadoras. Los vecinos ya se lo temían al ver que el proceso se estaba «alargando» más de lo que esperaban.