La tensión entre el alcalde de Xinzo, Antonio Pérez y los miembros del BNG se hizo palpable en el pleno celebrado ayer. La gestión llevada a cabo para conseguir que la Xunta no diera el visto bueno a la planta de feldespatos de la empresa Minercer sigue en el debate político, a pesar de que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, subrayaran que es un caso cerrado. La presentación por parte del grupo nacionalista de una moción contra el plan sectorial de actividades extractivas de la Xunta volvió a abrir la herida. «Mentras vostedes estaban ca pancarta eu estaba traballando», dijo el regidor. Criticó al BNG por «coller a bandeira política para saír na foto». El portavoz nacionalista subrayó que la aprobación de la moción presentada por ellos garantizaría que no volviera a ocurrir algo semejante en A Limia, pero Antonio Pérez les hecho en cara debatir una moción realizada desde «a asamblea» para todos los Concello, sin aportaciones específicas sobre Xinzo.
«Este alcalde rompeuse os cornos neste tema», subrayó para relatar que fueron 13 las veces que él y alguno de los concejales del PP viajaron hasta Santiago para entrevistarse con los conselleiros implicados en el tema y conseguir que no se llevara a cabo la planta prevista. «Para nós este asunto macabro terminou», dijo e indicó que en pocos días se informará a los vecinos de los pasos dados. A pesar de no salir adelante la moción del BNG, sí se dio el visto bueno -por parte de todos los partidos- a otra presentada por el PP sobre este mismo tema. El matiz era no habla de planes sectoriales. El PP propuso pedir a la Xunta a que tenga en cuenta los intereses de los vecinos y de la zona natural de la que se hable.