No puedo negarte, estimada directora del Teatro Principal, que me sorprendió el balance del 2012 de tu entidad. No por malo (como sería lo normal en tiempos de tribulación) sino por lo bueno que es. Que el Principal haya incrementado el número de espectadores (41.544), de abonados fijos (124) y de asistentes por función (295) merece todas las felicitaciones. Cuando tras la subida al 21% del IVA cultural, las salas de cine se vacían y las del teatro pierden cientos de miles de espectadores, que el Principal supere los guarismos del 2011 habla de tu excelente gestión al administrar un presupuesto menguante. Cuando te eligieran presidenta de la Red Española de Teatros públicos escribí: «Estoy seguro que conseguirás más éxitos porque te sobra inteligencia, capacidad de trabajo, talante y espíritu de unión que es lo que se necesita en tiempos de penuria para fortalecer el imprescindible músculo cultural de un país». Me alegra que mi predicción se haya hecho realidad. Y me alegra por ti, por el Principal, por Ourense y por el futuro de la cultura.