Un puzle completo en Alvedro

Patricia Blanco
Patricia Blanco CULLEREDO / LA VOZ

FIRMAS

GUSTAVO RIVAS

Las obras de ampliación del aeropuerto obligaron a desmontar y trasladar piedra a piedra tres pazos cullerdenses. Uno de ellos está listo

19 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Responsables de esta meticulosa obra usan una expresión para definir el modo en que se llevó a cabo: «Es un puzle». Los trabajos de ampliación de la pista de Alvedro obligaron a desmontar y trasladar piedra a piedra, además de varios hórreos, un total de tres pazos situados anteriormente en el núcleo de O Curro, en Culleredo. Los tres son bien de interés cultural (BIC) y el nuevo lugar para su montaje es una parcela ubicada en Tarrío, a escaso medio kilómetro de la casa consistorial, a pie de la variante que bordea la pista. El primero de los BIC -la Casa das do Ferrer, del siglo XVIII- ya está prácticamente listo y un recorrido por las obras de este inmueble de 190 metros cuadrados -más otros treinta de patio- permite valorar la minuciosidad de un trasplante que comenzó hace cosa de un año.

«Es todo piedra de granito y esquisto, y madera de castaño», explican los encargados de la obra. La edificación fue comprada en su día por Aena al particular que aún habitaba en ella. En estos casos de BIC, Patrimonio exige el empleo de los procedimientos tradicionales, así como la reutilización del material siempre que sea posible. De este modo, además de la piedra, tanto la balaustrada de madera como buena parte de las puertas y las ventanas, tratadas «para aguantar el paso del tiempo», son exactamente las mismas. Se conservó también la disposición original del inmueble, desde el fregadero hasta la lareira o el baño de pie que otrora hubo.

«Al usar estos métodos antiguos nos lleva más tiempo», señalan. En la obra han participado hasta 40 personas, desde los canteros de la zona que dibujaron a mano un esquema numerado del inmueble para su posterior reconstrucción, «un documento importantísimo», hasta carpinteros, cimentadores, albañiles o trabajadores de cubierta. Fundamental en esta Casa das de Ferrer es el escudo heráldico que tiene en su fachada, elemento que le confiere la categoría de BIC: se trata de una pieza de piedra labrada en la que figuran las armas de los Bermúdez, Villardefrancos, Castro y Rioboo. El interior de esta casa hidalga, vivienda unifamiliar, se divide en dos plantas. A la de arriba, donde son visibles las enormes vigas de madera recuperadas, se accede por una escalera aún provisional. Todos sus elementos, explica Aena Aeropuertos, se encontraban relativamente bien conservados. Finalizadas las obras, se restaurará el reloj de sol de una de las esquinas de su fachada.

Los otros dos inmuebles

Al lado de la Casa das de Ferrer avanzan los trabajos para reconstruir el segundo inmueble. Se trata del pazo de Culleredo, también del siglo XVIII. Aunque el levantamiento está muy avanzando, el final de las obras depende de la metodología. «En este caso, el pazo le dará mucho valor al pueblo, sobre todo teniendo en cuenta que, a diferencia de los otros dos, se encontraba en mal estado, con la cubierta en ruinas y zarzas alrededor», avanzan. Tan solo a unos metros comienzan también los trabajos para cimentar el tercero, la Casa Grande dos Caruncho, la de mayor tamaño. Sus piedras descansan muy cerca, estructuradas en grupos según de qué zona del pazo formen parte. Una vez levantados los tres inmuebles, se restituirán los hórreos y se habilitará una zona ajardinada para integrarlos, además de un camino hacia el contiguo Campo da Festa.