La irrupción rosa en Galicia

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

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MONICA IRAGO

18 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Este fin de semana se celebrará la última de las tres concentraciones de la Liga Gallega alevín. Una concentración a la que el equipo del CB Vilagarcía llega ya con la clasificación para los cuartos de final de la competición en el bolsillo y en la que pondrá en juego únicamente concluir en la primera o en la segunda posición. Sostiene Alberto Blanco que esa circunstancia poco influirá porque el nivel de los dos posibles rivales, Academia Celta y Compañía de María, es bastante similar. E importante.

Solo una derrota

El alevín rosa del CB Vilagarcía solamente ha perdido un partido en lo que va de temporada. El Arxil fue el verdugo de las vilagarcianas. Todo ello a pesar de tener bastantes contratiempos en forma de lesiones en una racha increíble en la que hasta cuatro jugadoras se han roto un brazo en los últimos meses. Esto implicó que la presencia de jugadoras de otros equipos del club fuera constante durante el año.

Lo cierto es que la primera fase de la competición fue un paseo para el equipo que entrena Alberto Blanco, que ganó todos sus partidos de una manera muy clara. De hecho, en la segunda parte de la competición sus dos mejores jugadoras, Yésica Santorum y Olalla Castro, jugaron durante la segunda vuelta del torneo con el equipo infantil. La presencia de estas dos jugadoras, integrantes ambas de la selección gallega, es totalmente desequilibrante, incluso en las concentraciones autonómicas en las que ahora está inmerso el CB. Por cierto que el sistema de competición por concentración, que en un primer momento satisfizo a los clubes por el ahorro económico que supone, despierta ahora algunas dudas por el hecho de que los equipos tengan que jugar dos partidos en un día.

Sobre la evolución que han tenido las jugadoras durante la temporada dice Alberto que fue la lógica pero que estuvo algo condicionada por dos factores: por un lado, la plaga de lesiones ya mencionada y por el otro la falta de competitividad que ha encontrado en la mayoría de los partidos durante la primera fase de la campaña.

Lo que sí parece claro es que la irrupción de este equipo entre los mejores de Galicia no será cosa de este año únicamente. Seis de las jugadoras son de primer año y apunta Alberto que la siguiente generación de baloncestistas tiene también más de una integrante de condiciones más que interesantes para poder destacar.