Un rastrillo con los trabajos de mayores de la Fundación Novacaixagalicia reúne fondos para el albergue de Rubinos
11 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Manteles, ropa de niños, vestidos, cuadros, bolsas de merienda, muñecas... Son algunos de los objetos que durante los últimos meses han ido elaborando artesanalmente un grupo de mujeres del centro de mayores de la Fundación Novacaixagalicia. Todos estos objetos están ya a la venta en el rastrillo abierto en dicha institución (c/Alta, 7). «Son los trabajos de los talleres que hacen durante el curso y se ponen a la venta para recaudar fondos para el refugio de transeúntes de Padre Rubinos», explicó la directora del centro, María Calvo. También detalló que en la confección de estos objetos colaboran «las monjas de Padre Rubinos, que ceden las telas para hacerlos», además de «algunas personas que, aunque no son socios del centro, hacen cosas en sus casas y luego las traen para el rastrillo».
En esta edición, que estará abierta hasta el próximo 31 de mayo en el mismo horario del centro, también colabora el centro Aspanaes, «una asociación de niños con autismo que aportan trabajos que han hecho los chicos», explicó Calvo. Serán las propias voluntarias, una veintena de mujeres, las que atiendan el rastrillo durante este mes. María Calvo recordó que el centro organiza dos rastrillos al año «y en el de Navidad recaudamos 3.400 euros, pero ahora supongo que será mucho menos».
Esta no es la única acción solidaria del centro de mayores ya que el jueves el grupo de teatro representó en el Agora la obra La venganza de Don Mendo. La recaudación irá destinada a la delegación coruñesa de la Asociación Parkinson Galicia.