Saturada necrópolis de coches

Patricia Blanco
Patricia Blanco CULLEREDO / LA VOZ

FIRMAS

CESAR QUIAN

El depósito municipal de vehículos abandonados de Culleredo está al límite y la Policía Local estima que todavía hay unos 90 en las calles

05 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No hay distinción por marcas. En el depósito municipal de vehículos abandonados de Culleredo hay ejemplares de Citroën, de Seat o de Mercedes. La nave, situada en el núcleo de Peiro de Abaixo, es una particular necrópolis. Pero sin flores. Automóviles a los que (ya) no quiere nadie y que yacen apilados en el sentido más literal de la palabra. Unos encima de otros, y soportando el paso del tiempo. Muchos sin faros, sin ruedas, sin cristales. Coches olvidados en las calles por sus dueños y que el Concello retira una vez superada la larga lista de obligatorios trámites, que incluyen incluso la publicación en el BOP, para tratar de localizar al propietario. Finalizado el el proceso, sin encontrarlo, es cuando pueden llevárselo. Los coches retirados se dejaban, precisamente, en la nave de Peiro de Abaixo, pero es tal el número de vehículos en esas circunstancias y la saturación del depósito (a pesar de los esfuerzos por trasladar allí el menor número) que el Concello ya ha tenido que alquilar una segunda nave. Y esta también está completa. Es más, la Policía Local cullerdense estima que todavía existen unos 80 o 90 vehículos en sus calles. El viernes, se identificaron 12 en «situación irregular» en solo una, la Moncho Reboiras, situada en O Burgo.

«O que recollemos son, sobre todo, turismos e furgonetas. Motocicletas -aunque alguna se puede ver en el depósito municipal- non tantas, porque é máis doado gardala en calquera lado», explica un agente. Es un mal de muchos concellos. Algunos de los automóviles llegan a la nave ya destrozados y otros se deterioran con el paso del tiempo o incluso permanecen a la espera por estar sujetos a expedientes judiciales o a un embargo. La crisis ha incrementado su proliferación: por no pagar seguros o ITV. «Adoitan aparecer moito preto dos talleres», explica la Policía Local, y sobre todo en área urbana: Vilaboa, Fonteculler y O Burgo son las más afectadas. Llegaron a recoger uno alemán que alguien dejó arrinconado en el aeropuerto de Alvedro. «Comen prazas de aparcamento, orixinan mala imaxe, sucidade...», explican. Algunos de los vehículos -no todos- llegan a salir a subasta por lotes, para chatarra.