«Volverá el consumo al comercio tradicional»

fernando molezún A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

Miguel Agromayor
Miguel Agromayor GUSTAVO RIVAS

Repite en el cargo tras ser reelegido por cuarta vez al frente de una entidad a la que el CCA está muy vinculada

22 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El pasado jueves fue reelegido, por cuarta vez y con el 95 % de los votos, presidente de la Federación Provincial de Comercio. Y es que al alma inquieta de Miguel Agromayor se le queda pequeña, a pesar de sus amplias dimensiones, su tienda, Muebles San Miguel. Por eso preside también la Federación de Empresarios del Mueble. Y más que le pusieran delante, si de defender el comercio tradicional se trata. Todo esto, a pesar de que hace unos meses sorprendía con el anuncio de su retiro.

-¿Usted no iba a jubilarse?

-[Ríe]. Sí, pero tengo una tienda de mil metros cuadrados llena de mercancía, y eso no se liquida en tres días. Soy muy previsor y, tal y como están las cosas, llegado el momento decidiré qué hacer. Si la cosa mejora y mi hijo se quiere quedar con el negocio, perfecto. Sería una ilusión enorme para mí que esta empresa familiar, que tiene 58 años, continuase. Pero ahora, ¿qué hago con los muebles si me jubilo mañana? Aunque me jubilaré, no engaño a nadie.

-¿Y se jubilará solo de su negocio o también como presidente de la federación?

-Precisamente, así podré dedicarle más tiempo a la Federación. Sigo en ella porque puede que haya alguien que haga lo mismo que yo, pero que haga más, todavía no lo he encontrado. Si lo hiciera, le apoyaría.

-Es su cuarta reelección como presidente. ¿A qué cree que se debe esta muestra de confianza?

-Por lo menos, mal no lo debo de estar haciendo. Desde luego es un orgullo que el 95 % de la federación me apoye. Eso indica que mala persona no debo de ser, y es reconfortante, porque al final lo que te queda son la familia y los amigos.

-¿Cuántos años lleva como presidente?

-Creo que desde el 2001. Entonces ya era presidente de la Federación de Empresarios de Muebles, que esa fue mi ilusión más grande. Los gremios tenían mucha importancia, porque casi no había asociaciones de comercio comarcales. Y la del mueble aportaba mucho a la Federación, así que terminé metiéndome.

-¿Cuál es la función de la federación hoy en día?

-Entiendo mi papel como un coordinador de los comerciantes de la provincia y su representante ante la Federación Gallega, de la que soy vicepresidente y que preside José María Seijas, amigo mío con el que siempre he trabajado muy bien. Cuando él se retire me iré yo también. Nos ocupamos de trasladar nuestras reivindicaciones al gobierno autonómico y al estatal. Todo lo referente a leyes, horarios de apertura, liberalización de las rebajas, bajada de la comisión de las tarjetas, evitar mercadillos ilegales... Somos el conducto reglamentario para este tipo de reclamaciones.

-¿Qué le queda entonces a las asociaciones locales?

-Mucho. Son los interlocutores naturales ante el Ayuntamiento para tratar temas como el alumbrado, la circulación, el aparcamiento, carga y descarga, seguridad... Y la federación apoyará todas esas reivindicaciones. Pero ante la Xunta, somos quienes tenemos fuerza.

-¿Cuál es su programa para estos cuatro años de mandato?

-Mi mensaje es de confianza. Todo es cíclico, así que creo firmemente que la gente volverá pronto a consumir en el comercio tradicional. De hecho, ya está pasando en Francia.

-¿Cuál es el principal problema al que se enfrenta el comercio?

-La falta de consumo. Ya no son útiles las políticas de atraer a la gente, que se te conozca. Ahora lo difícil es que la gente gaste. Las campañas de dinamización deben pasar ahora por regalar vales de compra. Por diez euros, un consumidor está dispuesto a hacer dos horas de cola, lo hemos comprobado. Es que hasta aquellos que a pesar de todo han mantenido su capacidad económica, no se atreven a consumir.

Miguel agromayor vázquez

Presidente de la federación provincial de comercio