Cinco integrantes del último Racing que subió a Segunda B charlan sobre el éxito de 1992
10 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El equipo actual del Racing encuentra un espejo en el último ascenso a Segunda B. Ocurrió en la campaña 1991/92, dirigía la plantilla Fernando Vázquez y el éxito se certificó en una liguilla con un 6-0 a la Cultural en un estadio Manuel Rivera que ya no existe. Aquel bloque también fue campeón de Tercera, sin necesitarlo, pues el título no daba ventaja en la fase decisiva, marcó 82 goles en la liga regular y 22 en la promoción. Asustaba. En A Malata reúne La Voz a cinco integrantes de aquella gesta, el capitán Leira, el lateral Fran Mella, el centrocampista Javi Montero, el punta Pazolo y el versátil Juáncar. Completaban la plantilla los porteros Lasa y Zaragoza, los defensas Manel, Mauri, Juan Carlos, Alberto, Queiro y Mario, los centrocampistas Agulló, Sorbet, Juanín y Manu y los puntas Luis Alberto e Igoa.
-¿Qué primer recuerdo tienen de aquella temporada?
-Javi Montero: Había una gran ilusión. En cierto modo se empezaba de nuevo, ya desde la llegada del entrenador, y la plantilla se renovó en un 70%.
-Pazolo: Fernando venía del Lalín, donde ascendió.
-Juáncar: Y nosotros la temporada anterior, con Pascual como entrenador, nos habíamos quedado fuera de la fase de ascenso en la última jornada.
-Fran Mella: La llegada de Fernando fue de lo mejor que nos pudo pasar. Aprendimos mucho.
-J. M.: Hacíamos un fútbol combinativo, alegre y vistoso. Adecuó el estilo a lo que tenía.
-F. M.: Aquel 3-5-2, que se podía convertir en un 5-4-1, era muy novedoso.
-P.: En el 3-5-2 a veces Sorbet jugaba de central. Muy ofensivo
-Leira: En la fase de ascenso jugamos algún día con una defensa con Mauri en la derecha, Alberto de central y Mario en la izquierda. Era un once muy ofensivo.
-J. F.: A partir de entonces la gente en Galicia cogió el libro de Julio Díaz, que venía a ser el maestro, y luego Fernando Vázquez, el alumno, lo supera. Hoy el 80% de los entrenadores de aquí hacen lo que ellos.
-P.: Se encontró un grupo muy bueno para poder jugar al fútbol. Era la época del Barça de Cruyff. El nuestro fue un equipo revolucionario. Teníamos esa defensa con Juanín por delante. Quizás Julio, que me entrenó en Pontevedra y Carballo, era más cuadriculado.
-L.: Los veteranos vivimos un cambio tremendo. Antes el trabajo era todo físico, y nada táctico.
-F. M.: La temporada que subimos a Tercera con [Gerardo] Molina, [87/88], los matábamos por el físico.
-L.: ¡Otro año José López nos hacía pasarle el pisón al campo para trabajar la potencia! Esa temporada 91/92 bajamos el ritmo al asegurar la promoción, quizá en marzo, porque ser primero no significaba nada. Se hizo otra especie de pretemporada. Salíamos corriendo del estadio, íbamos hasta las cuestas de Pazos, veíamos las obras del campo de A Malata y volvíamos.
-J. F.: En aquella época lo hacía el entrenador todo, porque no había preparador físico en Tercera.
-P.: Yo tenía problemas de pubis y Fernando quiso que me operase cuando amarramos la promoción, para estar listo luego. Y coincidió que llegó al final Igoa del Éibar para hacer la mili. Fue una fase de carga para la liguilla, y funcionó. En la fase de ascenso y se jugó muy bien. No es fácil meter 22 goles en 6 partidos. Jugábamos y teníamos mucha pegada.
-F. M.: Aquel ascenso acabó en un paseo.
-L.: Aquel equipo se sentía superior.
-F. M.: Teníamos cien faltas ensayadas.
-J. M.: Yo me mareaba con tantas (bromea).
-L.: Chocábamos entre nosotros (ríe).
«La llegada de Fernando Vázquez fue de lo mejor que nos pudo pasar»
«Era la época del Barça de Cruyff. El nuestro fue un equipo revolucionario»
«Los veteranos vivimos un cambio tremendo. Antes el trabajo era todo físico y nada táctico»
«Hacíamos un fútbol combinativo, alegre y vistoso»
«Hacíamos horas y horas de trabajo táctico»