Un año con las maletas hechas

Rocío Pita Parada
rocío pita parada FERROL / LA VOZ

FIRMAS

CÉSAR TOIMIL

Medio centenar de familias aguardan para ocupar los pisos concedidos

24 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Rodeados de cajas en las que hace un año almacenaron sus pertenencias para la que, entonces, se preveía inminente mudanza. Con ellas conviven todavía hoy. Y con la frustración como inquilina sorpresa por no poder ocupar el piso que les corresponde, casi cuatro años después de que se pusiese el último ladrillo. En junio del 2009 se daban por terminadas las 53 viviendas que se proponían como una experiencia innovadora y de gran calado social: una promoción de viviendas públicas en el que convivirían personas mayores y jóvenes, para fomentar así su relación. Por esa razón, la Xunta lo bautizó como el edificio intergeneracional. Pero su función todavía está por demostrar.

Casi medio centenar de familias esperan todavía a poder entrar por la puerta de unos pisos sociales que se deterioran con el paso del tiempo y la falta de ocupación. Después de sucesivos aplazamientos tras su adjudicación -en la mayor parte de los casos- en enero del pasado año el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) asegura a los aspirantes a inquilinos que en la primera semana de abril tendrán sus nuevas casas.

Escépticos

Cunde el escepticismo, tras tantas promesas rotas, a pesar de indicios positivos como la constitución de la comunidad de vecinos y la contratación del servicio de limpieza y el mantenimiento del ascensor. Y las palabras del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, el pasado viernes, con las que garantizó que antes de que termine el próximo mes, los inquilinos podrán entrar a vivir en esas viviendas. «Non son feliz», admitió un autocrítico Agustín Hernández, «tendo en conta que algúns dos retrasos foron consecuencia de trámites administrativos que poderíamos ter feito dunha forma máis áxil». Pero mucho menos lo son quienes acumulan tanto tiempo de espera, que se reparten entre quienes optan por la paciencia y los que han trasladado en reiteradas ocasiones su indignación al personal del IGVS.

Mientras tanto, una infraestructura que ha costado 3,5 millones de euros espera todavía cumplir con su cometido social.

las viviendas intergeneracionales de telleiras están finalizadas desde junio del 2009