Dos imputados por abandonar dos burros

Xosé Carreira LUGO / LA VOZ

FIRMAS

Los asnos Ulises y Romeo tuvieron que ser ingresados en el hospital tras aparecer atados

16 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Entre operaciones de semejante calado como la Campeón, la Pokémon y otras varias, las juezas de instrucción han de ocuparse del día a día de sus juzgados. Y este tiene situaciones curiosas como, por ejemplo, el caso de los burros Ulises y Romeo de Castroverde que, por lo de pronto, ya consiguieron que dos personas fueran imputadas por un presunto delito de falsedad documental. Y si nadie lo remedia acabarán en el banquillo de acusados. La Guardia Civil les atribuye el haber alterado el DIE (Documento de Identidad Equino). Al parecer, cuando le fue solicitado a uno de los acusados, resulta que estaba garabateado por alguien que decía ser veterinario de Asturias.

Por lo de pronto, los dos acusados ya prestaron declaración esta misma semana en el Juzgado de Instrucción número 3 de Lugo que se encarga del asunto. Uno es un primer propietario de los animales y otro quien, supuestamente, se los vendió. Ninguno, por ahora, está acusado del abandono.

Resulta que la vida de Ulises y Romeo tiene tela. En el verano de 2011 quedaron a la buena de Dios. Su dueño, un conocido vecino de la zona de Castroverde, con no demasiadas simpatías entre algunos de sus parroquianos, supuestamente no se preocupó de ellos. Tanto es así que los asnos, para procurarse el diario sustento se dedicaban a desayunar en los prados; almorzar en las huertas y cenar donde podían. Evidentemente, ninguno de estos terrenos pertenecían a su dueño. Las quejas de los paisanos no se hicieron esperar y recurrieron al Concello.

Un buen día, los burros aparecieron amarrados, como canta Manolo García en uno de sus populares temas, pero no a la puerta de un baile, como dice la canción sino a unos árboles.

El caso fue derivado a Protección Civil cuyos responsables dieron aviso a la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Lugo. Se fiaron a rajatabla del nombre de la entidad y resulta que Javier García Calleja, el presidente, se quedó a cuadros cuando le plantearon hacerse cargo de los burros. Ya no tenían sitio para dar cabida a perros abandonados y maltratados y, entonces Ulises y Romeo llamaban a la puerta.

Aunque no entraba dentro de las competencias de la Protectora dar asilo a los jumentos, estos tuvieron la puerta abierta. Desde la citada sociedad los derivaron al hospital, al Rof Codina, claro está. Allí fue donde recibieron el bautismo por parte de los veterinarios. Además los desparasitaron y les dieron las atenciones necesarias.

La atención de los burros generó al centro hospitalario animal unos gastos de aproximadamente unos 500 euros. Al parecer, un día el presunto propietario se presentó con la intención de llevárselos. «Sí, sí, pero pague la factura de atención», le dijeron. Presuntamente, el supuesto dueño reaccionó a coces contra el personal, como así recordaron desde la Sociedad Protectora que siguieron muy de cerca la situación de Ulises y Romeo, entre otras razones porque incluso recurrieron a los medios de comunicación para buscarles hogar.

El propietario parece que no pagó y los burros se quedaron en el hospital. En plena campaña para conseguir adoptantes para los asnos, apareció en escena otra persona que se presentó en el hospital, pagó la factura y se llevó a los jumentos. Ahora, el caso está en manos de una jueza de instrucción que tendrá que decidir sobre las responsabilidades penales.

Para cerrar esta crónica, solo falta contarles algunos detalles más de los protagonistas de la historia. Ulises debe tener hora unos diez años de edad. Tiene el pelo castaño. Su colega Romeo, ya es abuelete. Tiene algo más de 12 años y el pelaje gris oscuro. En la Protectora no saben a dónde fueron a parar.

Crónica Falsificación del «DNI» de jumentos

El propietario no quiso pagar la factura por su asistencia en el Rof Codina

La Protectora de Animales realizó una campaña para buscarles adoptantes