Una peña del entrenador rival

Xosé Ramón Castro
X. R. Castro VIGO / LA VOZ

FIRMAS

Óscar Vázquez

Fernando Vázquez sigue dando nombre a una agrupación del Celta

15 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

En el mundo del fútbol no resulta demasiado habitual que la peña de un equipo lleve el nombre del técnico del eterno rival. Sucede cuando los trasiegos balompédicos provocan giros en el camino de sus protagonistas y cuando los lazos de amistad están por encima de la rivalidad. Por encarnizada que resulte.

Sucede con Fernando Vázquez y con su peña celtista. «Siempre había sido muy admirador de Fernando Vázquez y me llevé una alegría tremenda cuando fichó por el Celta», recuerda Manuel Lago, un celtista enamorado del profesor de Castrofeito, que corrobora la teoría: «Nació por un chaval que me admiraba mucho». Y sin conocerse de nada.

Cuando surgieron las primeras discrepancias con el técnico en Vigo, Lago dio el paso. «La verdad es que Vázquez no encajó en un sector de la afición y cuando aparecieron las primeras críticas decidí con unos amigos montar la peña para demostrar que tenía apoyos en un sector de la afición».

La constitución de la peña creó un lazo que se vio reforzados por asuntos logísticos. Manuel Lago regenta un restaurante próximo al aeropuerto de Peinador, recinto que Vázquez comenzó a frecuentar con su cuerpo técnico cada vez que el equipo se desplazaba a jugar fuera de Vigo. «Venía aquí a comer con sus auxiliares y la verdad es que nos lo pasábamos muy bien», recuerda el vitalicio presidente de la peña.

Su local, el restaurante La Curva, en el municipio de Redondela, se ha convertido en el santuario del vazquismo. Fotos, bufandas, dedicatorias... todo gira alrededor del profesor que hizo del fútbol gallego su razón de ser.

Desde que Fernando Vázquez dejó el banquillo celeste, en abril del 2007, no han vuelto a coincidir en persona -«solo alguna llamada de teléfono», dice Lago-, pero la peña siguió su camino, apoyando al Celta y manteniendo el nombre del técnico del penúltimo ascenso aunque ya no estuviese presente en las citas anuales de la entidad que se han convertido en religión.

¿Y cuándo Vázquez fichó por el Dépor? «Pues hubo bastante cachondeo y alguno incluso preguntó si le íbamos a cambiar el nombre, pero ya les dije que se buscaran otra peña o fundaran una nueva. Nosotros no le vamos a cambiar el nombre salvo que Fernando nos lo pida», sentencia el presidente de la peña celtista.

Renegar, en absoluto

Los pensamientos de Vázquez van en sentido contrario. «¡Por favor, renegar, en absoluto!, lo que espero es que ellos no renieguen de mí. Siempre es bonito y más tratándose de una peña importante del Celta», asegura el técnico del Deportivo, que lejos de solapar su pasado reciente no esconde que le gustaría tener una peña por cada equipo que ha pasado. De momento, y pese a su amplia nómina de equipos, solo le ocurrió en Vigo, pero también le encantaría que se repitiese en A Coruña: «Me gustaría tener una peña en el Deportivo, pero eso son cosas que tienen que salir de la gente».

Y por mucho cariño que el medio centenar de peñistas le dispensen a Fernando Vázquez, los de Redondela irán a muerte con el Celta esta noche. «Somos celtistas y solo queremos que gane nuestro equipo». Alguno de ellos incluso se desplazará a Riazor, en vehículos particulares para ver su equipo y a su entrenador del alma. Aunque se siente en el banquillo rival.

Después, cuando el fútbol lo permita, esperan tener un encuentro que lleva seis años pendiente. «Les debo unas cuantas», reconoce Fernando. No se las querrá pagar en el campo, sino en el restaurante en donde nació una amistad a prueba de rivalidades eternas.