El animal fue pintarrajeado con un espray y rompieron el alpendre en el que vive
12 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Julio Caloto, un amante de los animales, tiene en un prado de la parroquia sarriana de Fontao un burro fariñeiro para que viva sin trabajar y a cuerpo de rey. Tucho, que así le llama al cariñoso animal, está en plena juventud y es una atracción para muchos niños de la zona, que se acercan a acariciarlo al prado. Pero en la noche del domingo Tucho sufrió el ataque de algunos vándalos mucho menos cariñosos que él y quizá incluso menos inteligentes. Los autores de la fechoría pintarrajearon al animal con un espray rojo en varias partes de su cuerpo, aprovechándose de su mansedumbre y también rompieron las instalaciones que Julio Caloto le tiene preparadas a Tucho para que se guarezca del frío y la lluvia. Rompieron las lonas de plástico y las chapas del techo que forman el pequeño alpendre en el que se cobija el animal de cinco años.
Julio Caloto se percató en la mañana de ayer del desastroso estado del animal y de los daños en las instalaciones, y acudió al cuartel de la Guardia Civil para presentar la correspondiente denuncia, porque ya es la tercera vez que el animal sufre algún tipo de ataque por parte de personas desconocidas.
En esta ocasión, el hecho de rociarlo con un espray de pintura podría traerles aparejada una grave denuncia por maltrato animal a los autores, que la Guardia Civil está buscando.
Una raza casi en extinción
El burro fariñeiro es un tipo de asno muy apreciado porque cada vez quedan menos ejemplares, después de que desapareció su función de transportar harina a los molinos. Pocas personas como Julio Caloto se permiten el lujo de criarlos por puro placer de verlos sin trabajar.