Lleva una web cultural, una empresa de bicis y otra de eventos
12 mar 2013 . Actualizado a las 14:50 h.gente emergente Rebeca Babarro cid
Que Rebeca no iba a ser una chica conformista y convencional se veía venir desde pequeña. Hoy le parece chocante hasta recordarlo, pero de niña decía que quería ser política y, como ella misma reconoce, apuntaba alto. No se conformaba con menos que la presidencia del gobierno. Hoy su opinión de quienes se dedican a ello es bien distinta y asegura que ni loca entraría en una formación de este tipo. Como muchos jóvenes de su generación, Rebeca ha optado por el autoempleo ante la falta de perspectivas laborales en el mercado convencional. En 2011 creó VouAxenda.com; participa en Bilurico, una empresa de alquiler de bicicletas que organiza rutas cicloturísticas y que pronto ofrecerá mensajería dentro de la ciudad, y acaba de asociarse con una amiga para crear un negocio de organización de eventos.
-¿Es una forofa del autoempleo?
-Es la opción en los tiempos que corren para no emigrar. Y antes de emigrar yo creo que hay que intentar enriquecer esto. Hay que inventarse el trabajo que no tienes. Si realmente vales, haces algo que pueda interesar porque dé un servicio, creo que se pueden encontrar opciones imaginativas.
-¿Cómo se le ocurrió crear una agenda cultural de Ourense?
-Fue un poco por necesidad propia, porque me encanta ir de conciertos y exposiciones y muchas veces, sobre todo en el tema de los conciertos, me enteraba al día siguiente de que ya habían sido. Y no es un problema aislado Hay una encuesta del 2010, sobre los hábitos culturales de la población de la provincia, en la que se concluye que el 50 % de la población no consume cultura en todo el año. Y la razón que dan es que no disponen de esa oferta cerca de su casa, cuando sí que hay.
-¿Por qué cree que existe esa idea de erial cultural?
-Porque falla la comunicación. No está llegando la información. Muchos se limitan a la papelería, que llega hasta donde llega; otros se ciñen a compartir el evento en Facebook, pero que solo llega a su círculo; y luego está el descontrol en la programación de instituciones públicas y privadas. Hay poca difusión y encima no es conjunta ni coordinada. Por eso decidí crear la página con formato participativo para que la gente o las entidades pueda subir sus propuestas pero también consultar lo que hay para no pisarse. En esto, como en otras cosas de la vida, yo confío en que la gente se de cuenta de que las cosas las cambiamos y las mejoramos entre todos.
-¿Y funciona?
-De momento no todo lo que me gustaría, pero la gente la va conociendo y se va animando a incorporar cosas. A mí en este proyecto, más que enriquecerme yo, me interesa que se enriquezca la provincia culturalmente. Espero que algún día tenga un rendimiento por la publicidad, pero está enfocado más a ser un servicio para la sociedad. Mi trabajo ahí es algo altruista. Para vivir me dedico a los otros proyectos y aunque de momento no me da para mucho confío en que algún día lo haga.
-¿Es optimista de cara a que mejore el futuro inmediato?
-En realidad no. Creo que todavía no hemos tocado fondo. Pero yo no puedo quedarme quieta esperando a que algo pase o a que otros resuelvan, porque lo que está claro es que si hemos llegado hasta aquí es por la falta de gestión de los de arriba.
-¿Se siente decepcionada por la política?
-Totalmente. No se por qué me gustaba de pequeña, porque ahora mismo no me veo capaz mentalmente de entrar en un partido político. No podría aguantarlo, porque yo creo que aunque lo quieras hacer bien y ser coherente, la propia maquinaria de los partidos impide esa individualidad. Creo que los ciudadanos deberíamos de tener más voz, votar más cosas y decidir más que solo en elecciones.
-¿No cree que las nuevas generaciones de los partidos pueden regenerar esto?
-No; al menos en los partidos mayoritarios, creo que están demasiado atados.