El colegio Manuel Rivero dejó de utilizar la entrada que empleaban en exclusiva los alumnos de educación Infantil para acceder al centro educativo, debido al mal estado que presenta. Son unos 75 escolares los que se ven afectados por esta medida, con la que desde la comunidad educativa se pretende alertar de las deficiencias que plantean distintas zonas del colegio debido a las goteras y humedades que hacen impracticables estas áreas, en las que se llega a temer una caída de algún falso techo.
Esta entrada inutilizada en las últimas semanas está situada al lado de los baños que utilizan los alumnos de Infantil, en los que los días de lluvia el agua inunda el suelo. Por este motivo, también se evita la entrada de escolares a estas dependencias, y fuentes de la comunidad educativa indican que se han llegado a colocar bancos en la entrada como medida disuasoria para que los pequeños no accedan a estos baños.
Obras en el verano
Son medidas que tratan de evitar cualquier posible riesgo a los escolares, y fueron comunicadas en ese sentido a los padres de alumnos, y también se apunta un matiz de medida de presión simbólica para intentar que la Consellería de Educación acometa ya los trabajos de reparación del edificio. Y es que, pese a admitir que los trabajos son necesarios y se realizarán dentro de la garantía que tiene el edificio público, la planificación educativa es que los arreglos no lleguen hasta las vacaciones de verano.
Una espera que varios sectores de la comunidad educativa estiman demasiado larga ante el estado que del centro, con goteras y humedades que afectan tanto a la entrada y baños de Infantil como a otras zonas comunes como pasillos, y varias aulas de la planta superior.