Pide una redacción más clara que despeje el fuera de ordenación
28 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El pasado lunes, el conselleiro de Territorio, Agustín Hernández, escenificaba en María Pita la firma de la orden de aprobación definitiva del nuevo plan general de A Coruña, un visto bueno que quedó condicionado a la elaboración de un texto refundido que incorporase los últimos cambios exigidos por la Xunta y que el alcalde calificó como «absolutamente menores». Sin embargo, entre las modificaciones requeridas se encuentran algunas de calado, como la necesidad de clarificar la ordenación en el entorno de la refinería.
Cambios en la Grela
Limitaciones hasta que se estudien los riesgos. La Consellería de Territorio obliga a modificar dos fichas del plan, correspondientes a las zonas de A Silva y Severo Ochoa, de forma que los terrenos solo puedan destinarse a uso industrial. Si en el segundo caso la catalogación es inamovible, puesto que se encuentra en la zona más sensible ante un eventual accidente en la refinería, en A Silva se abre la puerta a otros usos tras un análisis cuantitativo de riesgos.
Puerto
Se mantiene la protección del edificio de Aduanas y la Comandancia de la Marina. La memoria del plan discrepaba de la protección que otorga el plan especial del Puerto a elementos que a juicio del equipo redactor tienen un valor «cuestionable», por lo que abría la puerta a la demolición de los edificios de Aduanas y la Comandancia de la Marina. La Xunta estima que esta determinación incumple las directrices fijadas por la Dirección Xeral de Patrimonio, por lo que obliga a eliminar este apartado de la memoria.
Fuera de Ordenación
Exige una nueva redacción que asegure los volúmenes construidos. Entre los cambios que ordena la Xunta está un cambio en la redacción de las normas urbanísticas que especifique que las construcciones existentes que superen las alturas fijadas en la nueva ordenación se podrán sustituir por otras manteniendo sus volúmenes. Descarta así una figura, la del fuera de ordenación, que pese a la intención mostrada por el gobierno local no quedaba claramente despejada en la última versión del plan general, aprobado en diciembre. Para el PSOE, esto es la prueba de que el alcalde «ha engañado a los coruñeses y el plan general sí incorpora el fuera de ordenación», mientras el BNG exige que el documento vuelva a pleno por las modificaciones «substantivas e normativas» que exige la Xunta. El gobierno local les replica recordando que el documento está aprobado definitivamente.