La alcaldía pide una reunión urgente de la junta local de seguridad
16 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Portavoces del gobierno local pidieron ayer la convocatoria urgente de la junta local de seguridad. Es la respuesta municipal a la reactivación de las protestas de los vecinos de la calle Duquesa de Alba a raíz del reciente apuñalamiento de un hombre frente a un pub y a las dudas expresadas por el Partido Popular sobre la situación de la seguridad ciudadana en el casco urbano. La teniente de alcalde, María Xosé Vega, esgrime las últimas estadísticas oficiales sobre criminalidad para poner en cuestión que se trate de un problema grave o creciente. En todo caso, ella apunta que si hay que pedir cuentas a alguien, tendría que ser a las fuerzas de seguridad del Estado, que son las que tienen competencias en materia de seguridad ciudadana.
«O 29 de novembro, a xunta local de seguridade, na que están presentes todos os corpos policiais que traballan en Monforte, constatou un descenso do 12% da criminalidade», recuerda María Xosé Vega. Ella asegura que de aquella reunión -la última que celebró ese organismo- salió un acuerdo entre la Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento para que la Policía Local apoyase a la Policía Nacional en la vigilancia de la calle Duquesa de Alba. El acuerdo contemplaba la asignación a los agentes municipales de una franja horaria durante las noches de los fines de semana para que durante ese tiempo fuesen ellos los que patrullasen la calle. «A Policía Local estao facendo», asegura Vega.
Según ella, el cuerpo policial que depende del Ayuntamiento también está cumpliendo con los cometidos que son competencia suya en control de horarios de apertura y licencias de los locales de ocio nocturno. «Atendemos as queixas dos veciños, a Policía Local vai alí e presenta denuncias por incumprimento de horarios, pero é a policía autonómica a que ten que tramitalos», afirma Vega. La portavoz municipal dice que los agentes también acuden con medidores acústicos para comprobar las relativamente frecuentes denuncias vecinales por exceso de volumen en la música de los locales, pero admite que nunca o casi nunca llegan a registrar volúmenes por encima de lo que permite la legislación.