Andreas Ruiz expone en la sala de elcercano.com
11 feb 2013 . Actualizado a las 06:00 h.El escultor finlandés de nacimiento en 1979 y residente habitual en Galicia, Andreas T. (Torval) Ruiz Dubrovin, expone en elcercano.com , de Ourense (Paseo de la Habana, 49, 1º), hasta el día 28, una colección de cabezas esculpidas en cemento, bajo el expresivo título Cementando ideas y con la intervención de la coordinadora de exposiciones Cristina Carballedo. Ruiz, polifacético, sobre todo, escultor y pintor, a más de cultivador profundo de las nuevas tecnologías, aunque a partir de la figuración, se licenció en Bellas Artes (2000-2008) por la Universidad de Vigo y es diseñador e ilustrador, a más de poseer amplios conocimientos de informática tanto en el hardware como en el software de diseño, dibujo y edición de vídeo; a lo que añade su condición de fotógrafo amateur, así como su formación en modelismo y el moldeado.
Andreas Ruiz es parte de una familia compuesta por cuatro miembros, todos artistas: padre, madre, hermano, él, y una hermana. Y su primera exposición, colectiva, tuvo lugar en septiembre de 1910 en el Pazo da Peregrina (Bertamiráns, Ames, A Coruña). Se tituló Teorema de los cuatro colores y expusieron su padre, esculturas; su madre tapices, y, tanto su hermana como él, cuadros. Por cierto que en ese 2010 fue seleccionado Andreas en una colectiva sobre Nuevos Valores celebrada en Pontevedra. Luego, en octubre de 2011, participaba de nuevo Andreas, junto con Camilo Seira y Alfonso Blanco, también jóvenes y licenciados en Bellas Artes como él mismo, y amigos unidos por el paisanaje padronés, en una nueva colectiva, El terno desnudo, en el Pazo de Lestrove del siglo XVI (Dodro-Padrón), donde expusieron esculturas e instalaciones. En diciembre del 2012, se celebró en el Hotel Virxe da Cerca, de Santiago de Compostela, una numerosísima exposición colectiva benéfica de Navidad, de arte gallego desde los años 70 en escultura, pintura y fotografía, donde debidamente no faltaba Andreas.
El catálogo clásico de los materiales básicos de la escultura, recoge los siguientes: la terracota o terracota vidriada, la madera, la piedra, el marfil, el metal de elaboración directa, el estuco y la composición polimatérica. No incluye, ciertamente, el cemento, pese a lo mucho y bueno que este ha significado en la historia de la arquitectura. Sí es de todos modos cierto que el estuco, sin ser cemento, se le parece bastante. Consiste en una amalgama de cal, polvo de mármol, arena lavada y cola de caseína, en proporciones variables según las funciones y la necesidad. El cemento, en cambio, es un material en forma de polvo que, mezclado con agua, se utiliza para adherir entre sí dos superficies o para llenar espacios huecos formando un todo compacto con las paredes de dichos espacios. Pues bien, Andreas Ruiz en esta su primera exposición individual lanza la idea de la escultura en cemento, como él dice «cementando las ideas». Y lo hace utilizando las nuevas tecnologías, que tan bien conoce. De forma que su escultura está preparada por la fotografía y asistida por ordenador, uniendo en el resultado final las dobles ventajas de lo analógico y lo digital. Según advierte, busca en el cemento su extremada versatilidad. Aunque puede buscar también, según me permito suponer, en su aportación distanciarse del primado exclusivista clásico de los materiales nobles, rechazado en su día por el movimiento italiano del Arte Povera (arte pobre).