Quejas, denuncias y un expediente forjan la historia de la plaza ribeirense
01 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En estos momentos está en construcción la nueva plaza de abastos de Ribeira, pero la historia que precede a esta obra está sembrada de quejas, denuncias y hasta un expediente. Y este pasado podía haber sido incluso peor, pues tal día como hoy del 2006, La Voz titulaba: «La plaza de Ribeira corre el riesgo de ser clausurada en el plazo de un mes». Este era el período que Sanidade daba al Concello para solucionar anomalías relacionadas con la supresión de desagües y la dotación de servicios básicos.
El Ayuntamiento cumplió los deberes, pero solo a medias. El 29 de junio del 2006, La Voz se hacía eco del veredicto del organismo autonómico: «Sanidade expedienta al Concello ribeirense por la plaza de abastos».
No era más que la cima de una montaña de quejas y reclamaciones históricas por parte de los usuarios del mercado. El 27 de diciembre de 1996, La Voz titulaba: «Detectan deficiencias en la plaza de abastos de Ribeira», mientras que el 13 de noviembre del 2001, la noticia era: «Vendedores de la plaza de Ribeira piden que se agilice la reforma del mercado».
Tras aquel expediente del 2006 afloraron más quejas y empezó a plantearse la necesidad de construir un nuevo edificio. La polémica giró entonces en torno a la ubicación. La zona portuaria y un bajo de la plaza de España fueron, durante largo tiempo, las opciones con más posibilidades.
Finalmente, la alternativa que cuajó fue la de derribar el viejo mercado y levantar en su lugar un inmueble moderno y funcional. En ello se está a día de hoy. Los vendedores realizan su actividad bajo una carpa situada en la calle Canarias mientras se ejecutan las obras que, por el momento, se encuentran todavía en su fase inicial, pero está previsto que concluyan este año.