La construcción del paseo marítimo se topó con la oposición vecinal
21 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Nunca llueve a gusto de todos y la construcción del paseo marítimo de Muros levantó ampollas que todavía se recuerdan en la villa marinera. Tal día como hoy hace una década, La Voz informaba de que un grupo de residentes en A Porteliña impedían realizar las obras, argumentando que el proyecto a ejecutar no recogía la ampliación de las zonas de aparcamiento. Consideraban que se incumplían los compromisos a los que llegaran con Costas y el Concello para aumentar los espacios destinados al estacionamiento.
Tal y como se señaló en la noticia, los agentes de la Policía Local lograran despejar de coches las tres parcelas existentes entre la carretera y el mar para iniciarse el desmonte de las fincas. Todo ello sin incidentes, hasta que a media mañana surgió el conflicto: «Los vecinos acordaron paralizar las obras y algunos de ellos se personaron en el lugar impidiendo a la empresa adjudicataria seguir trabajando. La mediación de los responsables de la constructora y de la Guardia Civil fue infructuosa, ya que los afectados aseguraron que no desistirían en su protesta».
Negociaciones en Madrid
Unos meses antes de que se produjeran estos incidentes, La Voz anunciaba que los residentes en el lugar de A Porteliña se desplazarían hasta Madrid para intentar modificar el trazado. A día de hoy, son muchos los muradanos que presumen del paseo marítimo. Algunos servicios como lo sanitarios que se ofrecen en el centro de salud o la piscina se unieron al centro de la villa marinera mediante esta infraestructura.