Miguel Á. Martínez Coello expone sus pinturas y dibujos
21 ene 2013 . Actualizado a las 06:00 h.En el Centro Cultural de la Diputación -sala 0 del vestíbulo- y hasta el 3 de febrero, expone Miguel Ángel Martínez Coello (Ourense, 1952, con domicilio en Ourense) sus pinturas y dibujos. Este artista, antiguo ceramista e ilustrador además de pintor y dibujante, es actualmente profesor de perfeccionamiento de la pintura de la Escuela de Artes y Oficios de la Diputación de Ourense, la ciudad donde siempre recaló tras sus múltiples viajes y estancias artísticas internacionales. En fin, la presente muestra trata de un conjunto de pintura y dibujos formado concretamente por dos óleos sobre lienzo de gran formato -titulados, respectivamente, «Carnaval» y «O músico da zanfoña» (referido este último a un Faustino Santalices vestido al correspondiente uso regional para ejercitar públicamente su arte)-, un paisaje en acrílico sobre lienzo de formato medio -titulado «Amanecer de la aldea»- y hasta treinta y seis dibujos-retratos en técnica mixta (acuarela, lápices normales y de color, bolígrafo, rotulador y típex líquido), cuyos títulos son los nombres o, en su caso, apodos de los retratados.
El cuadro citado en primer lugar, ofrece una escena de género festiva exaltadora del rural, en la que aparecen, junto a una vaca y una cabra, varios gaiteros y, también, un cigarrón de Laza. Santalices -retrato del segundo cuadro aquí citado-, por otra parte, estudió el folclore musical gallego, destacando históricamente gracias a su afán de recuperar el uso gallego de la zanfoña, un instrumento musical de la familia de la cuerda frotada, que data del siglo XII europeo. Los retratos, en fin, nos hablan de la buena gente de nuestra ciudad vinculadas a esta al mismo tiempo que a una larga amistad con el autor de esos dibujos. Desde el punto de vista formal retratístico usado por cierto en el cine, los citados retratos son de primeros planos de los rostros: esto es, comprenden rostro y hombros. Según Martínez Coello, uno de esos retratos, el hecho al obispo de Ourense, Leonardo Lemos, podría llegar a ser el primer borrador de un retrato posterior.
Obviamente, Miguel Ángel -lo haya pensado o no así- se ha podido inspirar para sus dibujos en la famosa colección de cuentos que el escritor James Joyce hizo inmortal bajo el título Gente de Dublín. Y, asimismo, pasando aquí y ahora de la literatura a la escultura, dicha inspiración encuentra también un posible respaldo en el famoso Belén ourensano de Baltar. El libro titulado Belén de Baltar, Belén de Ourense y editado en 1991, explica en el texto titulado a su vez «El Belén de Baltar, un escaparate de la vida rural ourensana» -del crítico ourensano de arte ya fallecido Segundo Alvarado- cómo algunos de los personajes secundarios del Nacimiento eran retratos de vecinos de nuestra ciudad, que van desde la dama centenaria Señora Francesca a los dos mendigos el Efraín y la Golondrona. Alvarado termina su texto así: «Si usted tiene una pizca de imaginación y fantasía, a buen seguro de que se identificará allí».
No voy a comentar aquí más los cuadros de pintura de Martínez Coello, de excelente factura realista y tradicional gallega. Aunque sí diré que tienen una cierta magia serena.
Realismo mágico
Pero comentaré aquí y ahora sus dibujos-retratos, que, para mí, son el mejor activo de su arte. Pues bien, el estilo de esos dibujos con alma es a mi parecer el llamado realismo mágico, nombre inventado por el crítico de arte alemán Franz Roh y traducido al español por el escritor venezolano Antonio Úslar Petri, que se refiere a una adivinación o incluso negación poética de la realidad. En la pintura, se le conoce más por el nombre alemán alternativo Neue Sachlichkeit (que se traduce como nueva objetividad). Y los pintores alemanes la cultivaron a sus expensas, sobre todo en el retrato y el autorretrato, con un análisis muy preciso tanto del primer plano como del fondo...