El Alondras es un equipo histórico en la Tercera División gallega. En Cangas, población donde se respira fútbol por los cuatro costados, su afición, que es de las mejores de Galicia, ha visto cómo tuvieron que reconstruir a su equipo debido a las bajas sufridas el pasado verano. De hecho, su columna vertebral se pasó a las orillas del río Lérez.
Por el contrario, el club incorporó a nueve jugadores. De estos futbolistas destacan, sobre todo, Abraham y los exgranates, entre ellos, Carlos Campo. Es un equipo que pasa de jugar un estilo combinativo de calidad a un estilo un poco más directo sin tanta elaboración. Es la marca de su nuevo entrenador. El Alondras solo perdió dos partidos en casa y por la mínima, característica en casi todas sus derrotas en lo que va de liga, exceptuando el accidente del partido frente al S.D. Compostela. Los de O Morrazo tienen en la portería un seguro, Nando, meta con mucha veteranía y mando. En defensa, Castilla posee licencia para el ataque en la banda derecha; Toni y Segura dan la fuerza y veteranía al centro de la cobertura; y en el lateral izquierdo, José Ángel y Chichí aportan la fuerza. En medio campo, Fernando y Leiro dan el juego y la posición táctica. Están acompañados en las bandas por Pablo Martínez y Mauro, dos puñales, que junto con Carlos Campo (calidad y balón parado) y Denis (desborde) hacen la línea más versátil. En ataque, un diablo en el área como es Abraham, la fuerza de Andrés (cuando su trabajo lo permite) y el gol de su nueva incorporación, Calo. El Campo do Morrazo siempre fue una plaza difícil de puntuar, porque su afición también juega el partido...