La alambrada de la discordia

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

En algunos tramos, los cierres instalados para separar las zonas de pastoreo siguen incluyendo alambres de espinos.
En algunos tramos, los cierres instalados para separar las zonas de pastoreo siguen incluyendo alambres de espinos. simón balvís< / span>

El vallado del monte provocó hace una década una ardua polémica

18 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el fin de tratar de zanjar la histórica guerra entre ganaderos y comuneros, la Xunta decidió hace una década vallar la sierra barbanzana. El sistema elegido propició la aparición de un tercero en discordia: el colectivo de cazadores. Varias entidades de aficionados se pusieron en pie de guerra, al considerar que la utilización de alambre de espino podía dañar, tanto a las especies de caza, como a los perros.

Pese a que tal día como hoy del 2005, con la polémica en su punto álgido, La Voz publicaba: «La Xunta descarta retirar el alambre de espino de la sierra»; pocos días después cedía a las presiones de los cazadores. De hecho, el 26 de enero, las páginas del periódico recogían el cambio de postura: «La Xunta accede a colocar malla cinegética en los montes».

Si bien es cierto que el vallado de la sierra marcó el principio del fin de las disputas entre comuneros y ganaderos, también lo es que, en algunos tramos, el cierre existente deja mucho que desear. Hay zonas con espinos y otras con tal embrollo de alambres que encierran un peligro similar.