El paro juvenil en la comarca creció un 25 % desde que empezó la crisis

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

En el 2006 no llegaba al millar, cifra superada con creces el año pasado

10 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La generación perdida está en toda España, en cualquier pueblo de Galicia y también en O Salnés. Es la que está formada por un gran ejército de jóvenes, en muchos casos con una buena formación académica o laboral, en edad de trabajar, pero que ni tienen empleo ni expectativas de encontrarlo, tal y como está el panorama laboral. En Arousa, la legión está formada por algo más de un millar de menores de 25 años que están apuntados a los servicios de gestión de empleo. En la actualidad son, oficialmente, 1.124, aunque en la práctica son muchos más, porque un buen número de ellos no figura al haber emigrado o retomado los estudios ante la imposibilidad de encontrar trabajo.

El total de parados jóvenes en la comarca fue, en el 2012, algo inferior al cierre del ejercicio anterior. En diciembre del 2011 había 1.241 demandantes de empleo menores de 25 años, la cifra más alta desde que empezó la crisis. Sin embargo, el 2012 se cerró con 1.124. El dato parece positivo, pero resulta engañoso, porque en los últimos años se han dado casos de jóvenes que ya se habían incorporado al mercado laboral y después perdieron su empleo, o que aún no trabajaban pero aspiraban a hacerlo, que al ver el panorama, decidieron retomar sus estudios, por lo que muchos ya no figuran en las listas de empleo. Otros optaron por hacer las maletas y buscar trabajo fuera. Evidentemente, ya no figuran tampoco en la demanda de la comarca.

Pero al margen de ese dato referente al último año, lo cierto es que el paro juvenil aumentó en O Salnés un 25 % desde que empezó la crisis. Pasó de 961 demandantes en el 2006 a los 1.224 del 2012, y todo es susceptible de empeorar, dadas las expectativas que se les presentan.

Y aunque esa cifra ya es de por sí negativa, todavía se oscurece más al recordar que, en ese mismo período, el paro total en la comarca creció un 50 %.

Unos emigraron y otros retomaron los estudios, por eso el 2012 tuvo

un bajón ficticio