Lola Palacio es el alma mater de Theglassconcept, una firma de diseño recientemente asentada en Pontevedra. Esta ingeniera industrial, que ha encaminado su carrera hacia el interiorismo, fue galardonada con el premio emprendedor por la Asociación de Jóvenes Empresarios de Pontevedra y hace un par de semanas recibió también, de manos del presidente de la Xunta, el Premio Innovación otorgado por la Asociación de Jóvenes Empresarios de Galicia. Tales reconocimientos se deben al diseño y creación de unas pizarras de vidrio magnéticas y proyectables, altamente funcionales y decorativas, que actualmente ya están presentes en las salas de reuniones y oficinas de multinacionales, como Apple, Repsol o Mapfre.
Oportunidad
Esta emprendedora es asturiana. Nació en Gijón hace 35 años. «¡Acabo de cumplirlos!», apunta. Allí comenzó su carrera profesional en el sector de la automoción. Posteriormente, pasó al diseño industrial y se afincó en Madrid, «donde trabajé para una compañía americana de diseño y fabricación de mobiliario de oficina», explica. Hace un par de años, por circunstancias personales, se vino a vivir a Galicia y se estableció por cuenta propia, montando su propio estudio: Lola Palacio taller. Como ingeniera industrial y arquitecta de interiores, pero sobre todo, por su carácter creativo y práctico, detectó entre sus clientes la oportunidad que supondría ofrecerles un nuevo producto que cumpliese varias funciones. Por entonces en el mercado ya se podían encontrar pizarras de vidrio rotulables. Pero las suyas, además, son «decorativas, magnéticas, proyectables, retroiluminables, 100 % ecológicas, personalizables, de fácil mantenimiento y perdurables».
Invento patentado
Así nació hace un año Theglassconcept, puro I+D+I, registrado como invento en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Desde entonces ya han confiado en su marca Apple, Mapfre, Miele, el Centro de Investigación de Energías, el Instituto de Ciencias Fotónicas, el Grupo Mahou San Miguel... «Y ya hemos empezado a exportar a países como México, Colombia y Chile», añade Lola, que tiene su estudio en la calle Oliva 4, de Pontevedra.