07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
El Obra está a un paso de escribir la página más brillante de sus 40 años de vida. De la mano de Moncho Fernández el club está alcanzando logros inimaginables que pueden culminar clasificándose para jugar la próxima edición de la Copa. Será el extraordinario colofón a una primera vuelta de ensueño, resumida en los cuarenta minutos de juego de ayer. Ante un rival en horas bajas el equipo volvió a mostrarse implacable, inconmensurable. Funciona como un mecanismo de precisión, sin fisuras, y ha alcanzado un nivel de juego que le permite codearse con la aristocracia de la liga. La cita es el domingo, el premio es pasar a la historia.