Una imagen de la santa permanecerá en Bonxe hasta el próximo martes
04 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Virgen de los Ollos Grandes está desde ayer en la cárcel de Bonxe. Es la primera vez desde que funciona el centro que la imagen de un santo ingresa en el penal en el que están permanentemente la Virgen de la Merced y el Sagrado Corazón, que presiden la capilla del centro en la que todos los domingos misa el capellán, José Río.
La santa fue a la prisión dentro de una iniciativa organizada con motivo de la proclamación del Año de la Fe por parte del Papa Benedicto XVI, según explicó ayer el sacerdote. «La diócesis de Lugo preparó diversos actos para hacer llegar a los fieles cristianos el mensaje de renovación e impulso que propone el Pontífice. Una de esas iniciativas, que está teniendo una extraordinaria acogida por parte de los fieles de diversas parroquias y comunidades es el recibimiento de la Virgen de los Ollos Grandes», apuntó José Río.
La que está en Bonxe no es la patrona de Lugo porque esta sigue en su capilla en la catedral de Lugo. Es una talla de madera. Llegó en peregrinación sobre las once de la mañana de ayer y, después de ser venerada por los vecinos de Bonxe en la iglesia parroquial el pasado domingo.
A recibir a la santa a la cárcel acudieron varios vecinos del pueblo, funcionarios y miembros del Voluntariado Penitenciario Lucense. Después de una breve oración, explicó el sacerdote, la imagen fue entregada a los internos del penal que la llevaron en procesión a la capilla del centro donde tuvo lugar un rezo del ángelus. «La imagen se quedará allí durante unos días, posiblemente hasta el martes, para que sea venerada por los internos», anticipó José Río.
La virgen va acompañada de un libro en el que los fieles apuntan sus rogativas o dan gracias por algún favor concedido. Cuando abandone el penal seguirá con el recorrido previamente marcado y que pasa por diversos puntos de la diócesis lucense.
Para pasado mañana, en la misa de las diez y media, está previsto otro acto significativo al que se sumarán, según las previsiones del sacerdote, numerosos internos.