Denuncia al Sergas por dejarle un trozo de azada en un ojo

Xosé Carreira lugo / la voz

FIRMAS

El afectado reclama 30.000 euros porque se quedó sin visión

04 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Un vecino de O Corgo formuló una denuncia contra el Sergas porque considera que fue víctima de una negligencia médica. No le sacaron el trozo de una azada que se le incrustó en el ojo izquierdo. Reclama una indemnización de 30.000 euros porque perdió la visión. La administración sanitaria ha rechazado la petición y recientemente también se pronunció en contra el Consello Consultivo de Galicia.

Los hechos son del 2009. La denuncia fue presentada en 2011 y, por ahora, no ha sido resuelta definitivamente. El afectado explica en la denuncia que al sufrir el percance llamó al 061 que lo derivó al PAC de O Corgo. En este centro, expone, lo acostaron en una camilla y en ese momento dejó de ver. «En dicho servicio se limitan a lavar el ojo con suero, a echar pomada cicatrizante, vendármelo y mandarme para casa porque consideraban que en 48 horas el problema estaría resuelto. Primera gran negligencia. El paciente ha de insistir a la doctora para que lo envíe a urgencias», expone la denuncia.

En el Xeral le hicieron diversas pruebas que constataron la existencia de un objeto de 3,6 milímetros alojado en la cámara posterior, en región temporal inferior. El oftalmólogo de guardia considra que el objeto tuvo una entrada limpia pero al ser metálico y estar dentro del ojo es una situación grave. «A pesar de sus dudas, me realiza una intervención de urgencia para suturar la herida y cierra la entrada del objeto para, según él, prevenir infecciones, pero la infección ya se había producido. Segunda gran negligencia», expone la denuncia.

El siguiente paso fue realizar una vitrectomía en el Hospital de San José, pero este paso se retrasó un par de días, «a pesar de ser un grve accidente y haber transcurrido más de 36 horas; por dicha tardanza se produjo una gran infección que imposibilitó la intervención.

Tanto la administración sanitaria como el Consello Consultivo consideran que la asistencia dispensada al denunciante fue la correcta porque le aplicaron al paciente las medidas diagnósticas, terapéuticas y quirúrgicas que su estado requirió. Entienden que la denuncia del paciente no pasa de ser una apreciación subjetiva «de carácter exclusivamente argumental y carente da necesaria xustificación mediante o aopio dun informe pericial que non se achega». Recuerdan que el afectado solo se limitó a repetir en los escritos que la extracción del cuerpo extraño que estaba en el ojo debería haberse realizado desde el momento de su ingreso y que no debería haberse retrasado, pero el servicio de oftalmología aseguró que el protocolo fue el correcto.

El órgano sanitario rechaza la queja por considerarla subjetiva