Guardia Civil y Policía Local investigan el hurto de dinero en las cajas registradoras de al menos diez comercios
28 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los comerciantes de Cambre han lanzado la voz de alerta ante una oleada de pequeños robos cometidos que durante las últimas semanas en casi una decena de establecimientos del municipio, especialmente en el núcleo de Cambre. Algunos afectados, según comentaban ayer, no presentaron denuncia debido a que los ladrones «se llevaron poco» o bien los daños que ocasionaron en los locales se limitan «a la cerradura forzada».
Uno de los últimos robos ocurrió el pasado fin de semana en la Escuela de Tenis Marineda. Según explicó uno de los responsables del club, Miguel Hernández Rey, los ladrones forzaron una de las persianas del edificio principal y entraron en la cantina para robar las monedas y algunos billetes que había en la caja registradora. En total, calcula, unos 100 euros. También se llevaron un detector volumétrico que funciona como sensor de la alarma y un aparato wifi. «Creemos que los ladrones pensaron que eran cámaras y el aparato wifi el disco duro de la cámara de seguridad, porque luego apareció destrozada cerca del club», indicó Hernández.
Ladrones «cuidadosos»
El gerente de la escuela de tenis explicó que, pese a que hubo destrozos, los ladrones fueron «bastante cuidadosos», ya que, a pesar de que forzaron y rompieron la persiana, desmontaron la ventana para poder entrar en el edificio, en vez de romperla. «Tampoco se llevaron material deportivo, ni bebidas, ni las televisiones... venían directamente a por el dinero», explicó. Cree que los que cometieron el robo no eran profesionales, ya que, para entrar en el recinto, hicieron un boquete en la valla metálica de una pista de juego, «a pesar de que no hay ningún impedimento para entrar al recinto».
La Policía Local de Cambre también confirmó que el pasado día 14, coincidiendo con un fuerte temporal, los ladrones forzaron de madrugada las cerraduras de al menos cuatro establecimientos del centro de Cambre y que presentaron denuncia: una pescadería, una floristería, un taller de reparación de calzado y una peluquería. En todos los casos se llevaron pocas cantidades de dinero, tan solo el que quedaba en las cajas registradoras.