Te condenan, querida Sandra Docampo, a tres años de prisión porque te quedaste con la recaudación de ocho semanas (152.000 euros) del despacho de Loterías que regentabas en Ourense. No justifico tu acción porque lo justo es que el que la hace la pague. Pero sí quisiera mandarte en estos momentos, duros para ti y los tuyos, un apoyo que hago extensivo a las personas que hacen una y la penan mientras ven como otras hacen muchas y se van de rositas. Es el caso de muchos políticos (que no todos, pues los hay de honradez escrupulosa) que llegan a la vida pública con una mano delante y otra detrás y se van llenos de bienestar. O el de los exjefes de Novacaixagalicia que hundieron la entidad financiera, se llevaron los millones y se ríen de nosotros desde sus retiros de oro.
Mientras ellos se lo llevan, tú, según leo en La Voz de Galicia, te comprometiste a restituir la cantidad retenida. Los que roban millones, ni con sentencias restituyen y algunos incluso se postulan como modelos sociales. Has cometido un error, lo has aceptado y estás dispuesta a restituir lo cometido. ¡Qué gran lección nos das en este mundo de falsarios!