El recorte a la masa funcionarial se tragará once millones a lo largo del 2013

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

LÓPEZ PENIDE

Los empleados de la Xunta perdieron desde 2010 más de 68 millones

22 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El recorte salarial de un 7 % para todos los empleados públicos de la Xunta cayó en Pontevedra como una bomba de desánimo. Aún con la letra pequeña de cómo se acometerá sin concretar, los más de 8.200 funcionarios que trabajan en el edificio de Campolongo perderán cada mes cerca de 924.000 euros. Esta caída del poder adquisitivo incrementa la que ya sufrían desde el 2010, cuando el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero aplicó una bajada del 5 % para todos los funcionarios del Estado. A los de la Xunta también les tocó.

Esta reducción supuso para los trabajadores de Campolongo una pérdida global de 68,6 millones de euros, a los que se sumarán a final de año otros 11 más, tras el anunció de Núñez Feijoo. Cuando se tomen las uvas del próximo año, los funcionarios de la Administración autonómica habrán perdido hasta 79 millones de euros. Una cantidad que dejó de circulan y va destrozando poco a poco el consumo. Los sindicatos alertaban ayer de que estas medidas provocan fuertes contracciones y «afecta a los ciudadanos y al comercio». La condición de ciudad administrativa, con más de 14.000 funcionarios en la comarca, se resiente con estas medidas. Pontevedra ha visto como el consumo se redujo en un 30 % en el último año. A los empleados públicos se suma también una cola del paro que ya supera los 22.000 en el área de Pontevedra.

Además de los funcionarios de la Xunta, en la ciudad trabajan cerca de 3.600 empleados del Gobierno central y 2.268 de la Administración local. Entre todos suman los 14.000 empleados.

El pago de todo este personal suponía para las distintas administraciones un desembolso de 541 millones de euros, lo que llevó al Gobierno socialista a aplicar la primera rebaja de la historia de la democracia. Hasta ese momento solo Felipe González y José María Aznar, les congeló el suelo en 1994 y 1997, respectivamente. Desde junio del 2010, todos los empleados públicos cobran un 5 % menos cada mes y se les ha congelado la subida del IPC del 2010 (3 %) y del 2011 (2,4 %). Toda esta reducción acumula 117 millones de euros desde hace 30 meses, a los que habrá que añadir ahora los 924.000 euros al mes que perderán los funcionarios de la Xunta. El nuevo recorte no entraba dentro de los planes de los funcionarios de la Administración después de haber perdido la paga extra de Navidad por un decreto del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Los empleados de Pontevedra lamentaban estos días que siempre recayese sobre ellos la fuerza de la crisis. Y es que cuando cobren la nómina de enero, habrán perdido un 12 % de su poder adquisitivo. Aunque el presidente autonómico justificó la medida a cambio de no despedir a tres mil empleados públicos gallegos, los afectados repiten que ya no pueden someterse a más mermas salariales. En el mismo período han visto como la jornada laboral pasaba de 35 a 37,5 horas y la tasa de reposición en los diferentes departamentos es de cero.