Un nuevo Tarrío cobra forma

Patricia Blanco
patricia blanco CULLEREDO / LA VOZ

FIRMAS

GUSTAVO RIVAS

Las obras de reubicación de dos de los pazos trasladados a causa de la ampliación del aeropuerto de Alvedro definen ya un nuevo paisaje

03 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Se trata, literalmente, de una pequeña (o gran) operación de trasplante. Una vez que, en febrero, Patrimonio dio luz verde al traslado de pazos, casas y hórreos afectados por la ampliación del aeropuerto de Alvedro, las obras para levantar los históricos edificios piedra a piedra en otra zona están cambiando ya la imagen de parte de Tarrío, en la parroquia de San Esteban de Culleredo. Una grúa, palés de cemento, hormigoneras... Hace unos seis meses que comenzaron los movimientos y, según explicaron desde Aena, queda todavía entre medio año y siete meses para que concluyan los trabajos. A pesar de eso, dos de los tres pazos que se van a trasladar, tal y como puede verse a pie de obra, están ya bastante avanzados: a uno le faltaría el tejado, el segundo está levantándose y para el tercero se ha emprendido la cimentación. Huecos de ventanas y puertas se vislumbran en los dos primeros. «Algo máis aféctanos, sobre todo aos que viven nas casas de enfronte», dice un vecino sobre los nuevos edificios mientras el ruido de un avión en dirección a la terminal corta la conversación. Confía en el buen resultado.

Los trabajos avanzan según lo previsto y a buen ritmo, apunta Aena. Desde el organismo señalan hacia después de Navidad cuando ya pueda verse con algo más de detalle el paisaje que se creará en esa parcela situada en el entorno de la cabecera del aeropuerto que se está ampliando. Incluirá un paso peatonal con zonas verdes, en el que se podrán apreciar también los hórreos que aún no se han trasladado y otros elementos patrimoniales, como lavaderos.

La redefinición afectó también al campo de la fiesta, ya terminado. Desde el Concello, por su parte, señalan la zona elegida como la mejor posible para la reubicación de los inmuebles.

Integración

Así, desde el ejecutivo cullerdense apuntan que, partiendo de la base de que había que moverlos de su lugar original, su levantamiento en esa zona -calle Leonzas- «permitirá su integración en el núcleo de Tarrío». Afirman, además, que es el terreno más próximo al primigenio y que, una vez concluidas las sendas peatonales, con el correspondiente ajardinamiento, se creará el entorno adecuado.

Aena confía en que los trabajos concluyan en período de seis a siete meses