Enhorabuena, querido director de Cáritas Ourense, por la parte que te toca del Premio Fernández Latorre que el pasado miércoles entregó La Voz de Galicia a Cáritas Diocesanas de Galicia. Con la distinción, en la ciudad de As Burgas se le hace justicia a la institución de la que fuiste, y eres, pieza fundamental. Superado el anómalo liderazgo de tu antecesor (marcado por el fariseísmo y la incoherencia de una caridad pública y un derroche privado), Cáritas vuelve a ser espejo de solidaridad y lucha por los desfavorecidos. Te vi feliz en el acto de entrega y supongo que pensabas en las muchas zozobras de tan larga trayectoria. Recibe Cáritas el premio en la semana en la que supimos que 662.515 gallegos son pobres o están en riesgo de exclusión y en la que Rajoy (en una nueva afrenta a sus electores), le bajó a los pensionistas (110.000 en Ourense) su poder adquisitivo. Que el galardón te sirva de acicate para la lucha y para divulgar que la caridad (que es algo más que donar ropa usada) empieza donde empieza la injusticia y que una sociedad justa no necesita ser caritativa.