Y que estrenes muchas más

María Jesús Fuente Decimavilla
María Jesús Fuente VIGO / LA VOZ

FIRMAS

M. MORALEJO

El escultor Silverio Rivas presenta su última obra coincidiendo con su 70 cumpleaños

23 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Empezó siendo un dolmen de siete metros de altura y acabó convertido en un caballo de ochenta toneladas. Es la última obra de Silverio Rivas, que se presentará mañana en sociedad en los talleres de Granitos Galicia, coincidiendo con su setenta cumpleaños. En esta nave pasó prácticamente seis meses de su vida, los mismos que tardó en labrar la escultura de cuarenta metros cúbicos de piedra rosa Porriño.

No está pensada para un espacio concreto. A partir de una maqueta que tenía decidió elevar la escala. En principio, su destino podría ser la localidad alemana de Versmold, con la que Tui mantiene relaciones estrechas debido a los numerosos vecinos que emigraron en otra época. En caso de que no encaje con el espacio destinado a ella, Silverio no tendría problema en buscarle una ubicación adecuada en otra ciudad, que bien podría ser Vigo. El artista prefiere que en lugar de una rotonda, como pretendían los empresarios de Versmold, se instale en un espacio libre, un parque o algo similar.

«Es mejor para un espacio habitable, donde la gente pueda entrar en la escultura y disfrutar de ella», comenta Rivas. Claro que primero tiene el compromiso moral con ellos y esperará su respuesta.