La pontevedresa Sonia Tourón apuesta por la foto y la «vídeoperformance»
21 nov 2012 . Actualizado a las 12:26 h.Colocada sobre una peana, Sonia Tourón impactó ayer embadurnándose hasta arriba de femenina pintura rosa en el festival Chámalle X, dedicado al arte de acción y que se celebra en la Facultad de Bellas Artes. Antes de salir a la palestra, comentaba su «pánico escénico», porque aunque su actividad está enfocada a las performances, «siempre me gusta filtrarlo con la cámara de fotografía o vídeo, de manera que el registro de una performance se convierte en una obra en sí misma y se puede jugar con ella; el directo es otra cosa, es una situación muy fuerte para el artista, y muy impactante».
Puede que sea un género artístico de menor consumo, pero sin duda es de los que causa mayor efecto y Sonia destaca que ofrece la posibilidad del uso del cuerpo del creador «y el propio proceso es la obra de arte». Ella siempre está presente en sus obras, aunque matiza que no son autobiográficas, «sino que lo uso más como soporte o material, para ver qué pasa sobre él». «Y siempre hago un juego con el título», cuenta. Por eso, la pieza de ayer se titulaba Acción como picto-escultura femenina, «y es una reflexión de lo que hago yo en el mundo del arte».
Tourón suele mezclar elementos de las distintas disciplinas artísticas: pintura, escultura, una peana, así como su cuerpo y al propio espectador, para jugar con todos ellos. Otro ejemplo es una anterior obra, A vueltas con la peana, en la que literalmente se grabó intentando rodar en el suelo agarrada a una peana. «Se crea una situación extraña, porque como artista me estoy haciendo daño y es como una reflexión sobre mi espacio en el ámbito artístico».
Arte y mujer
En su grupo de investigación, dirigido por Yolanda Herranz y Jesús Pastor, también trabaja con la idea de arte y mujer. «Por un lado, me considero feminista, y por otro utilizo mi propio cuerpo como herramienta, entonces puedo tocar el tema, aunque no lo haga siempre», afirma. El femenino de su posicionamiento se reflejó en el rosa que usó en su acción de ayer.
Hace nueve años que la facultad apostó por este festival de performances y Sonia alaba «que se siga manteniendo con todos los problemas que hay». «La facultad tiene un componente contemporáneo muy marcado -afirma-, y es una manera de visibilizarla. Se edita un catálogo con toda la documentación que se va a mover por centros de arte de toda España. Realmente es un referente para tener muy en cuenta».