Eulogio Abeleira, experto en urbanismo y autor de numerosos pleitos contra las administraciones dice que las tasas son un «verdadero cachondeo, una forma de seguir poniéndoles las esposas a los ciudadanos».
En su opinión, las nuevas tasas que quiere imponer el Ministerio de Justicia «van a frenar a muchas personas a pleitear contra la administración» porque normalmente a la Administración no se le suele condenar a pagar las costas del pleito. Con lo cual, si a un ciudadano cuando no está de acuerdo con alguna decisión de un Ayuntamiento, la Xunta o la Dirección General de Tráfico y le dice que acuda al contencioso, con las nuevas tasas, «se lo dirá todavía más».
Los ciudadanos, que ya se solían echar para atrás antes de las tasas, ahora lo harán más y nadie va recurrir actos abusivos de la administración.
La opinión de Abeleira coincide con las que muestran muchos abogados y es que los efectos prácticos de las tasas es que disuadirán a muchos litigantes de meterse en pleitos porque no les supondrán más que costes. Los juristas en general que estudian el Derecho Administrativo han descubierto que, con el actual sistema, la Administración siempre agota todas las vías y recursos porque pleitear no le cuesta dinero mientras que el ciudadano debe pagar de su bolsillo su parte del proceso hasta obtener una sentencia en firme.