Reparación en tres actos

Toni Silva OZA DOS RÍOS / LA VOZ

FIRMAS

El templo alberga valiosísimas pinturas de los siglos XV y XVI
El templo alberga valiosísimas pinturas de los siglos XV y XVI

Patrimonio proyecta su tercera intervención en una iglesia de Oza, donde la humedad amenaza sus valiosas pinturas

03 nov 2012 . Actualizado a las 13:40 h.

El pequeño templo de Cuíña, en el municipio de Oza dos Ríos, es una joya abonada al quirófano de Patrimonio. Los técnicos de la Xunta acometerán en los próximos meses la tercera intervención para evitar que el nuevo tejado se hunda sobre la zona del coro. Con el peso, la techumbre ejerce tal presión sobre los muros que estos han llegado a abrirse unos centímetros, abriendo además preocupantes grietas en las que cabe un dedo. Por eso, en los grandes eventos litúrgicos, colocan una cinta en la escalera para impedir el acceso al coro.

El interés de Patrimonio en este templo se acentúa por las valiosas pinturas descubiertas hace años, datadas de los siglos XV y XVI (el edificio es del XIII), con motivos infrecuentes en las iglesias gallegas, como las representaciones de la muerte. Una de estas pinturas fue escogida para ilustrar un libro religioso editado en la comunidad. La humedad amenazaba estos frescos y, tras invertir 30.000 euros en la consolidación de la espadaña y otras actuaciones, la Xunta invirtió otros 70.000 posteriormente para efectuar un drenaje en el contorno del templo, obra que se aprovechó para hacer una instalación eléctrica.

Aquello eliminó buena parte de la humedad, pero llegaba tarde para salvar parte de la superficie de la zona central del altar. Los vecinos aseguran que esta segunda fase afectó a los cimientos de la iglesia. «Ao facer a zanxa para drenar, o terreo repisou, o tellado presionou os muros e a zona do centro baixou», señala Julio García, presidente de la asociación vecinal de Cuíña.

Versión descartada

Patrimonio, por su parte, descarta que el tejado ceda por culpa del drenaje, y envía un mensaje de tranquilidad a la parroquia asegurando que desde este mismo verano «xa está redactado o proxecto para enmendalo». Por el momento, esta iglesia románica espera la última intervención con el coro apuntalado por el propio Ayuntamiento. En los próximos meses se hará, esperan, el trabajo definitivo confiando, además, que la larga convalecencia de la iglesia entre obras sirva para publicitar su tesoro pictográfico. «La riqueza de esta iglesia es infinita», señala el vecino de Cuíña y edil socialista en Oza José Antonio Vaamonde. «Hasta la Fundación Juan March intervino en su reparación hace cuarenta años», dice mientras señala una placa conmemorativa de aquellas obras. Él fue uno de los interlocutores con Patrimonio, y asegura que allí llegaron a decirle que la Ciudad de la Cultura del Gaiás tenía buena parte de la culpa de la falta de inversiones de reparación en numerosas iglesias. Pero no será el caso de Santa María de Cuíña, intervenida hasta en tres ocasiones.