Mon Reirís no participará ya en el comité nacional del PSdeG de noviembre

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

El militante vilagarciano despeja dudas y confirma que ha presentado su dimisión en la ejecutiva socialista gallega

30 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las aguas no bajan precisamente calmas y cristalinas en el PSdeG, a la espera del comité nacional que los socialistas gallegos celebrarán en cuestión de quince días para marcar su futuro camino tras caer hasta los 18 diputados en los comicios del 20-N. Buena prueba de la confusión reinante en la casa del puño y la rosa es lo ocurrido con la dimisión de Ramón Reirís como miembro de la ejecutiva del PSOE en Galicia.

Pese a que el militante vilagarciano manifestó su decisión el 10 de septiembre, el mismo día en el que se aprobaron las candidaturas, el propio secretario de Organización, Pablo García, llegó a afirmar la semana pasada que no se había producido ninguna renuncia en el equipo de Pachi Vázquez. Ayer, Reirís, que hasta entonces había declinado realizar cualquier declaración al respecto, despejó cualquier duda y confirmó que, efectivamente, deja la ejecutiva del PSdeG.

Tanto es así, que el socialista vilagarciano no acudirá ya al comité nacional que su partido ha convocado el sábado, 10 de noviembre, para establecer el itinerario a seguir en la teórica sucesión de Pachi Vázquez al frente de la organización en Galicia.

La elaboración de las listas

Mon Reirís planteó por primera vez su abierta discrepancia con las decisiones de la cúpula del puño y la rosa en Galicia en el momento en el que se dio luz verde definitiva a las candidaturas para las elecciones autonómicas del día 20. Las mismas en las que el PSOE se dejó siete escaños por el camino y firmaba su peor resultado en las urnas desde 1981.

Fue aquel día, el 10 de septiembre, cuando el comité de listas, primero, y el comité nacional, a continuación, relegaron al primer representante de Arousa, Julio Torrado, al número 9 de la lista por Pontevedra, negándole antes de empezar cualquier posibilidad real de obtener un escaño en el Parlamento de Galicia. Reirís discutió que fuese Torrado quien reflejase los intereses de la comarca en la candidatura, puesto que las agrupaciones arousanas habían prestado mayor apoyo a Javier Gago o José Cacabelos. Este fue su primer argumento, dudar de que se estuviese escuchando la voz de la militancia.

El desplazamiento de Arousa a una posición insignificante, fuese quien fuese el candidato, fue la segunda de las razones. La tercera sería una fusión de ambas: el proceso de elaboración de las listas, opina Reirís, no obedeció a criterios electorales, sino únicamente a disputas orgánicas ajenas a los votantes.