«Montar una empresa siempre es duro»

Luis Carlos Llera Llorente
LUIS CARLOS LLERA VIGO / LA VOZ

FIRMAS

M. MORALEJO

Patricia García extiende su grupo de formación por Europa del Este y Latinoamérica

24 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El café Van Gogh bulle de vida. Recuerda a los viejos establecimientos de Amsterdam. Uno de sus clientes habituales es Patricia García González, presidenta de la Asociación de Empresarios de Galicia. «Me gusta mucho el concepto de local, donde te puedes tomar desde un café por la mañana a una cerveza por la tarde. Vengo bastante por aquí», dice Patricia García, aún bronceada por los soleados días de septiembre.

La presidenta de los jóvenes empresarios gallegos nació en Sárdoma. Estudió en el colegio Lope de Vega y en el instituto de Beade. Luego hizo Filología Inglesa en la Universidad de Vigo y empezó a trabajar dando clases de inglés, griego y latín en el centro de formación Thema. Luego, realizando tareas comerciales para este centro conoció a José Manuel Campo y José Álvarez Dafonte, ingenieros que trabajaban de profesores. «Era el año 1999 y decidimos montar nuestra propia empresa. Yo tenía 23 años».

La soledad del mánager es una experiencia que vivió Patricia Iglesias cuando quiso montar Femxa. «Nos fallaron los apoyos iniciales y tuvimos que buscarlos fuera de Galicia».

La desconfianza hacia tres emprendedores muy jóvenes hizo que estos tuviesen que buscar fuera de Galicia apoyo porque aquí no le obtenían «Eramos unos chavales y no teníamos un duro. Menos mal que el banco confío en nosotros, aunque tuvimos que aportar los avales de nuestros padres».

García recuerda los difíciles inicios. «Es duro montar una empresa, da igual que haya crisis o no». En aquella época «empezaba a las ocho y media de la mañana y acababa de trabajar a las tres de la madrugada. A veces la gente que desea abrir un negocio no es realista, quiere ganar mucho dinero, con una jornada de seis horas al día y cuando eres empresario estás trabajando de sol a sol».

Siempre surgen escollos imprevistos. García y sus socios se encontraron con que los valencianos que les habían respaldado les dejaban una deuda importante. «Pero salimos adelante».

Patricia García no solo es emprendedora sino que forma e inculca la cultura empresarial entre los jóvenes que montan un negocio. Su empuje le llevó a la presidencia de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Galicia, que cuenta con doscientos asociados. Inicialmente la asociación nació en Vigo pero luego se extendido por la comunidad a través de la estructura de las organizaciones de autónomos. Se puede ser socio activo hasta un día antes de cumplir 41 años luego se pasa al estatus de colaborador.

«Muchos emprendedores demuestran falta de formación y de un plan de negocio claro. Hay que tener innovación y un carácter diferencial y siempre con carácter de vocación internacional porque la competencia es muy dura», señala la empresaria, que pone de relieve que la falta de financiación es uno de los principales problemas con el que se encuentran los que inician un negocio. Patricia García aconseja luchar y no amilanarse nunca.