Raxoi atiende otra vez a marginales que ya estaban integrados

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

El área de Servizos Sociales del Concello detecta un fuerte incremento de demandantes.
El área de Servizos Sociales del Concello detecta un fuerte incremento de demandantes. Carlos folgoso< / span>

Los técnicos del Concello detectan un incremento de consultas del 40 %

21 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta las oficinas de los Servizos Sociais del Concello están llegando muchos de los antiguos usuarios de los años 90 que habían logrado salir del círculo de la marginación. Se trata de personas que, tras una temporada dependiendo económicamente de las ayudas sociales, se habían insertado en el mercado laboral, en el sector de la construcción y de los servicios domésticos. En muchos casos son ciudadanos que ya han agotado la prestación por desempleo o que perdieron sus trabajos sin derecho a prestación al haber estado empleados en los servicios domésticos.

La concejala de Benestar Social, Paula Prado, indicó que precisamente se trata de dos de los sectores más afectados por el desempleo. «Son persoas que estaban na corda frouxa e que agora regresan a pedir axuda».

La edila considera que estas personas tienen a su favor su «afán de superación», aunque ahora la situación es mucho más complicada que en los años 90, al «ter unha cualificación básica». Prado apunta que muchos de estos ciudadanos son conscientes de esta situación y, por ello, se está detectando también un incremento en la demanda de cursos para la obtención de la certificación de estudios primarios y secundarios, hasta el punto de verse desbordados por esas peticiones. «Estas persoas danse conta de que sen formación o teñen moito máis complicado», dice la edila, quien refiere que en la ciudad son varias las entidades que ofrecen esta formación, entre ellas, Cruz Vermella, Cáritas y la Plataforma polo Emprego.

Sin recortes

Paula Prado afirma que, precisamente por esta situación, el presupuesto de Servizos Sociais no sufrió ningún recorte para poder atender todas las demandas. Una de las partidas que «xa se tiñan incrementado e que agora aumentou máis é a de emerxencia social». También se incrementaron los convenios con el albergue y otras entidades que trabajan con personas en riesgo de exclusión.

Por otra parte, la edila reconoce que las solicitudes para los comedores sorprendieron a los técnicos. Se pasó de 117 a 219 y «todos cumpren os requisitos mínimos e moitos nenos non comerían a mediodía».