Luis Curiel, un intelectual con tres cátedras a la vez

La Voz

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25 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Luis Curiel Curiel (Ferrol, 1907) fue un intelectual de prestigio, capaz de atender a la vez tres cátedras de Francés en el Santa Irene -donde fue director-, en la Escuela de Comercio y en Artes y Oficios. Casado en 1934 con la vasca Pilar Alonso Ruiz de Ocenda, tuvieron cuatro hijos. Patricia estudió Filosofía y Letras y vive en Madrid como profesora de instituto y los otros tres son nuestros convecinos. Josechu, licenciado en Ciencias Económicas y brillante deportista en su juventud, destacó en baloncesto y formó en el equipo de rugby del Colegio Mayor Cisneros, en Madrid, además de haber sido funcionario del Concello vigués y empresario de hostelería. Ana María, conocida como Pequeca, fue elegida Mujer ideal de España en 1968, un concurso en las antípodas de los de belleza ya que primaban las habilidades femeninas. Tenía entonces 30 años, era madre de una niña, esperaba otra criatura y daba clases de Francés en el Santa Irene, actividad que ejerce hoy en otro ámbito. El inolvidable Enrique, reciente su muerte, profesor en la Complutense, vivió largos años en Madrid, donde ejerció como político en la clandestinidad, en los tiempos difíciles del PC y en la transición, hasta que pasó a las filas del PSOE, con una dignidad que se le elogió; fue diputado y senador. Colaboró en el grupo de La Voz de Galicia.

Luis Curiel Curiel cursó Filosofía y Letras y Derecho y a principios de 1956 era catedrático de Lengua Francesa por oposición en el Santa Irene y en la Escuela de Comercio. En esta última fue catedrático desde el 26 de julio de 1955. Debió establecerse aquí por entonces, aunque antes, en el curso 1932-1933, fue catedrático del instituto vigués. En aquellos treinta sería profesor auxiliar de su especialidad en la Universidad Internacional de Verano de Santander y había sido, allá por 1928, profesor de Francés del Ateneo Literario vallisoletano. Por aquel tiempo fue profesor de los cursillos de selección de profesorado, organizados en 1933 por Instrucción Pública y la Universidad gallega y en 1935 estuvo pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas para estudios de metodología del Francés en Italia y Suiza. La Junta, una secuela de la excepcional política educativa de Giner de los Ríos con su Institución Libre de Enseñanza, permitió a Curiel formarse junto a hombres clave, desde García Lorca -que cuando entraba en la Residencia de Estudiantes era como un resplandor, según el biografiado-, y ser buen amigo, entre otros, del poeta Salinas. De ellos aprendió parte de las cosas que practicaba.

Sería catedrático de Instituto en Santander (1934 y 1938), a la vez que vocal del Tribunal Contencioso Administrativo Provincial de la correspondiente Audiencia Provincial y en A Coruña ocuparía cátedra (1939 hasta el curso 55-56). También en la ciudad herculina sería vocal del Contencioso de la Audiencia Territorial (1940-1956).

Antes de fijar su residencia en Vigo dio clases de español práctico en los cursos de verano de la Universidad de Compostela entre 1953 y 1955. En el instituto vigués Curiel fue varias veces director, la primera por nombramiento de 6 de noviembre de 1963, aunque su posesión se hizo efectiva meses después. Venía ejerciendo como vicedirector. Era muy apreciado por funcionarios y alumnos.

Trabajador y vocacional de la docencia, opositó a la cátedra de Francés de la Escuela de Artes y Oficios, y la corporación municipal le ratificó para desempeñar el cargo en 1960. Pasó más de una década en un trabajo que, acumulado a los que ya ejercía, le requería gran esfuerzo, pero siempre decía que no les podía fallar a los alumnos humildes que se sacrificaban para mejorar su posición. En aquel establecimiento, solicitaría la jubilación en octubre de 1972, y lo hizo para dedicarse al Instituto y Comercio y porque en la Artes y Oficios habían bajado mucho las matrículas.

El 28 de septiembre de 1977 Educación y Ciencia jubilaba a Curiel en su cátedra de Comercio, al cumplir los 70 años. Suponemos que por entonces cesaría también en Santa Irene. Falleció en Vigo (12 de agosto del 2003) a los 95 años. Se confirmó entonces que conservaba innumerables amigos.