Rafael Rodríguez Villarino, alcalde de Amoeiro (PSOE), no se oculta. En plena polémica por los sueldos públicos, él colgó su nómina en Twitter. No tuvo rubor en reconocer que su salario bruto mensual es de 2.761,16 euros, de los que le quedan 2.000,60 líquidos. En la red confiesa incluso que la declaración de la renta le salió a pagar (2.200 euros). El regidor tampoco ha demostrado reparos en admitir que compatibiliza su trabajo en el Concello con otro de profesor asociado a tiempo parcial en la Universidad de Vigo, ocupación por la que recibe 493,54 euros netos.
Ese pluriempleo ha recibido críticas en Twitter, pero él se defiende. Más allá de consideraciones éticas, él asegura que no hay motivos de incompatibilidad. De hecho, tan relacionadas deben estar ambas ocupaciones que para conseguir su contrato como profesor del departamento de Análisis e Intervención Psicoeducativa aportó como mérito fuera del ámbito docente su cargo como alcalde.
Otra de las aspirantes a ese puesto no debía de compartir esa opinión, ya que presentó un recurso contra el proceso en el que refleja que ser regidor «no es equivalente al ejercicio de la experiencia profesional [...] y, como resulta obvio, no guarda relación alguna con el perfil demandado en la plaza discutida». La recurrente denunciaba, además, que la comisión encargada de baremar los méritos de los aspirantes no estaba bien constituida puesto que no integraba a un representante de los trabajadores.
Sea como sea, el caso es que Rodríguez Villarino ejerce como profesor asociado de la Universidad de Vigo en el campus de Ourense. Y se enorgullece de ello. Dice que renunció a una empresa familiar y a su trabajo como orientador en el colegio Guillerme Brown para gobernar a los 2.297 vecinos de Amoeiro.