El Real Madrid negocia con el Celta para incorporar al delantero barbanzano
22 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Dejar su casa no fue sencillo. Al igual que le sucedió a Iniesta cuando se incorporó a la Masía, a José Ignacio Peleteiro (A Pobra, 1991), Jota, cambiar la camiseta del Aguiño por la del Celta a los 12 años se le hizo difícil. Tanto que durante las dos primeras temporadas, y para seguir viviendo con sus padres, viajaba a Vigo cuatro días a la semana en taxi para poder participar tanto en los entrenamientos como en el partido semanal. Esta costosa forma de moverse la financiaba el club olívico, según explica: «Tardaba una hora en cada trayecto, pero por lo menos pude estar dos años más viviendo en casa y en A Pobra», señala ahora que sus goles lo han convertido en una promesa del fútbol nacional.
De su proyección son conscientes no solo en la ciudad deportiva del Celta, A Madroa. El Real Madrid ha puesto sus ojos en este pobrense por el que puja desde hace semanas para incorporarlo al Castilla, su filial, un escaparate con muchas posibilidades no solo a nivel estatal. «Está claro que se trata de una oportunidad única, pero mi papel ahora es el de entrenar con el Celta, con el que tengo contrato, y esperar noticias», señalaba ayer mismo este delantero de agudizado olfato goleador.
La realidad de esta situación, según señalaron fuentes del equipo vigués, es que Jota tiene una cláusula de rescisión de ocho millones de euros, algo que en la Casa Blanca, su presidente, Florentino Pérez, no está dispuesto a pagar. «Las dos directivas defienden sus intereses y el jugador tendrá que esperar. Si finalmente hay acuerdo, tendrá que ser por que el Celta baja el precio de la cláusula para que Jota pueda dar el salto», apuntan.
Mientras las negociaciones no se concretan, Jota está haciendo la pretemporada con el primer equipo olívico, que este año jugará en Primera División después de un lustro en la categoría de plata. El técnico, Paco Herrera, ha decidido darle ficha, lo que supone un nuevo voto de confianza para la promesa barbanzana, que ya lleva ejercitándose con los «mayores» desde hace un año y medio. Sobre todo esto, el nueve, se muestra sereno: «Lo mio es meter goles. Y para eso entreno desde que era un niño».