Patrimonio arregló el puente medieval en 2010, tras una década de espera
21 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Lo del puente de Traba llegó a parecer durante años el cuento de nunca acabar. Fueron muchas las promesas incumplidas y también demasiados los años de espera para que la estructura medieval pudiera lucir en todo su esplendor. Hay que remontarse al 2001 para recordar el primer pasito que dio Patrimonio. La Voz publicaba el 21 de julio de aquel año la noticia de que la Xunta de Galicia evaluaría las deficiencias y elaboraría un informe técnico. Desde entonces no cesaron los titulares en los que se hacía referencia al retraso en los trabajos.
Con la boca abierta se quedaron los que paseaban a orillas del río cuando en junio de 2010 comenzaba la reparación. Un año antes, se tomara la decisión de cortar el trafico ante el riesgo de derrumbe, y es que los desperfectos no eran baladí. Hacía tiempo que uno de los arcos había cedido y sobre la calzada que une ambas márgenes del río se apreciaban desniveles y hendiduras sobre el asfalto.
No en vano, el puente data del siglo XIV y siempre hizo de bisagra entre la villa y el lugar de O Couto. Los carros fueron los primeros vehículos que circularon por él, siendo más tarde los coches los que terminaron de deteriorar la vía. Aunque antes de su rehabilitación por el viaducto se podía circular en doble sentido, después de las obras se restringió el paso a una única dirección.
El puente de Traba a día de hoy sigue figurando en las guías turísticas como un importante elemento patrimonial del municipio. Durante el tiempo que duró la reparación, los operarios descubrieron varios de los secretos que escondía la infraestructura. Se llegó a desvelar que las barandillas que delimitaban la pasarela eran una obra del siglo XVIII, y no de la época medieval.
Noia es a día de hoy más bella con esta joya sobre el río Traba.