Gonzalo Sueiro (Sopelana, 1976) se retira. Le falta la ilusión necesaria para calzarse de nuevo las botas e iniciar una pretemporada, después de cerrar un ciclo de cinco temporadas en el Somozas. Se va uno de los jugadores más carismáticos del Racing reciente, que participó en los ascensos a Segunda A del 2000 y 2004. Así repasaba ayer las diferentes etapas desde que dejó el Barakaldo en el 2000 para ir a Ferrol, que se convirtió en su casa.
El gol contra el Ceuta
Sueiro marcó uno de los goles del empate a dos ante el Ceuta que valió el ascenso del 2000. «En diciembre iban a echar varios y yo podía ser uno. Luego marqué aquel gol, solo la empujé, porque en aquel equipo te las ponían en el pie. Nunca estuve en un vestuario con tanta calidad. Tras el ascenso, ver A Malata llena y Ferrol desde el autobús es algo que se vive una vez», explica.
La lesión en la Ponferradina
Tras un año en Segunda A con el Racing, Sueiro recaló en la Ponferradina. «Tuve una lesión en el tendón de Aquiles en la pretemporada y me marcó. Hice muchos amigos», explica.
Otra visión sobre Piterman
Sueiro jugó en el Palamós, de nuevo en Segunda B, en la liga 2002/03. Presidía el club catalán el polémico empresario ucraniano Dmitry Piterman. «Se había criado en Brooklyn y era un tío genial, y muy culto, con unos hijos que parecían una enciclopedia. Pero le gustaba mucho la televisión y ahí no sabía manejarse. Esa etapa en Palamós fue muy buena, y estuvimos arriba, entre los cuatro primeros del grupo catalán, hasta que él se fue a Santander. En aquella temporada estuvimos entre los cuatro primeros en el grupo catalán. En la Copa del Rey le metimos 5-1 al Elche y el Betis nos eliminó en la prórroga», recuerda el media punta afincado en Ferrol.
Regreso a A Malata
«Luis César e Isidro [Silveira] quisieron que volviera para la liga 2003/04. Se agradecen esos gestos. Vivimos otro ascenso a Segunda A en otro vestuario fenomenal, en el que coincidieron Bermejo, Pepelu, Meca, Moreno, Juanito, Alberto, Bayarri... Subimos y luego jugué otro añito en Segunda A. La celebración fue distinta, porque el ascenso fue en Madrid, y había pasado solo un año en Segunda B», recuerda Sueiro.
Paso por Ourense
En la liga 2005/06, Sueiro jugó en el Ourense, en Segunda B. «Me encantó la experiencia en una ciudad fantástica», recuerda.
La afición del Motril
Sueiro recaló en Tercera para jugar en Motril. «Terminamos terceros y no tuvimos suerte para ascender. La gente era tremenda. Cuando íbamos quintos por la cola, en lugar de tirarnos piedras, iban más de 4.000 personas al campo. Increíble para un sitio tan pequeño, en un entorno fantástico, en la costa y con Sierra Nevada cerca», recuerda.
La familia del Somozas
«Volví a casa para jugar con el Somozas en Preferente, y a la gente le pareció un paso atrás. Volví a sentirme en el club como en una segunda familia, igual que en el Barakaldo. Lo pasamos genial. El presi [Manuel Candocia] venía en el bus. Era diferente. Luego todo fue cambiando y la gente ya iba más a su aire», matiza sobre las temporadas más recientes.