Fiasco metropolitano

FIRMAS

podía haberse hecho de muchas formas pero se eligió la peor, la del disenso cuasiprogramado.Quizás no había otra, quizás, pero en tal caso mejor hubiera sido aparcar el proyecto y esperar tiempos propicios. No me refiero al nuevo hospital que la Xunta construye en Beade con la abierta oposición del alcalde. Tampoco a la Ciudad de la Justicia que la Xunta dice querer construir junto a los actuales juzgados y que el alcalde se niega a apoyar. No me refiero al trasvase Verdugo-Oitaven, que el alcalde reclama y la Xunta rechaza ejecutar. Igualmente no me refiero al plan de transporte metropolitano que la Xunta quiere aplicar en Vigo y comarca y que el alcalde veta desde hace años. Y, desde luego, tampoco estoy aludiendo a los vuelos desde Peinador en los que chocan las dos administraciones desde hace mucho... Y son solo algunos ejemplos pero hay muchos más.

Sí me refiero, claro, a la Ley del Área Metropolitana, un proyecto de vocación vertebradora que se ha alumbrado a lo largo de una década de esfuerzos conciliadores y que no merecía terminar tal y como está acabando.

Partiendo de una obviedad como que la Xunta tiene las competencias para legislar en la materia, no parece adecuado sacar adelante una ley por un ajustado 38 a 37 y la oposición expresa del alcalde de la mayor ciudad de Galicia que agrupa al 62 % de la población comarcal. Es una forma de alumbrar un proyecto certificando conflictividad permanente y magros resultados si es que estos llegan a producirse.

Ante la imposibilidad de que Feijoo y Caballero se entiendan alguna vez y la certeza de que el BNG, en los momentos claves, es una prolongación del gobierno socialista desde la oposición, sin unas bases de acuerdo la ley estaría mejor en el cajón de los proyectos aplazados.

¡Ah!, y las elecciones están al caer...

Sin bases de acuerdo estaría mejor guardada en un cajón